domingo, 17 de enero de 2010

EL PROGRAMA DE GOBIERNO POR EL QUE DEBEMOS VOTAR

Por Javier Diez Canseco

LA DERECHA

Se dio la largada de la carrera electoral. En la derecha hay cola, un partidor agolpado. Keiko, la hija del jefe de la banda preso que espera un imposible indulto. Luis Castañeda, mudo pero amarrado con el manejo económico vigente –crecimiento basado en exportación de materias primas en manos extranjeras sin desarrollo social– y varias “cositas” por aclarar. Lourdes Flores, tercamente insistente. El “cholo sano y sagrado” que jugará al “centro” pero mantendrá –como ya vivimos– el andamiaje neoliberal fujimorista.

Y, claro, la carta de primera vuelta de Alan García. Éste la tiene complicada: quiere ir a una reelección el 2016 y para ello no quiere sombras. Aliado a Fujimori, sabe que Keiko no la hace, lo que le enreda el tema y casi lo fuerza a un gesto tipo Crousillat para su amigo, el reo no indultable según los tratados internacionales. Además, “su” partido le exige candidato (a) propio: ¿no es el sueño del “tío George” o del manager artístico que preside el Congreso? Encima ilusiona a sus títeres con una candidatura “outsider” (¡ridículo que el dirigente del partido más antiguo –y hoy el más “faenero”– del país diga algo así!): vende ilusiones a Miss TLC-Bagua, mientras la liquida con el MEF, o sueños de opio a todo aquel que, como el servil Yehude, crea que su amigo Alan lo llevará a Palacio.

Todos tienen en común: garantizar la continuidad del modelo económico neoliberal, primario exportador y en manos de grandes transnacionales y grupos monopólicos que instaló Fujimori. Esa es la llave a la caja de la derecha y el seguro para contar con el apoyo de grandes medios de comunicación y la burocracia dorada de los dueños del Perú.

LO QUE EXIGE EL PUEBLO PERUANO

Pero millones de peruanos buscan un cambio. Quieren crecimiento con desarrollo, redistribución de la riqueza, justicia social, derechos sociales y laborales. Quieren frenar el abuso de las transnacionales en telefonía, electricidad, uso del agua, aviación. Quieren soberanía sobre el manejo de nuestros recursos naturales –como el gas de Camisea que quieren exportar sin atender al Perú– y participar de la enorme renta que generan, cuidando el medioambiente, para que se invierta en educación, salud, apoyo al agro y las comunidades, programas sociales. Una reforma tributaria en la que los que ganan más paguen más, acabando los privilegios a los mineros y extractores, mientras les cargan impuestos a los consumidores y transportistas (como el caso del ISC a los combustibles). Quieren que se respete a las comunidades, a los pequeños y medianos propietarios, y que la tierra no se concentre en enormes propietarios, como el escandaloso caso del Valle de Chicama, todo en manos del grupo Gloria (los Rodríguez Banda).

La gente quiere controlar a las autoridades elegidas, revocar el mandato a los mentirosos, abusivos y ladrones, incluyendo al Presidente de la República y a los congresistas. Una democracia representativa, con autoridades electas pero también revocables; que rindan cuentas obligatoriamente; que sea participativa y comunitaria para controlar gastos y “faenones” cotidianos. Quiere se reconozca un país multinacional y plural. Un cambio de fondo.

CÓMO DERROTAR A LA DERECHA CAVERNARIA

Ello exige una gran unión por el cambio, a la que han llamado un puñado de respetables intelectuales ayer en un aviso, postulando propuestas y la candidatura de Ollanta Humala, el candidato por el cambio con mayor opción hoy. Como lo pretende hacer el movimiento amazónico con su lucha por una Asamblea Constituyente y nueva Constitución, con Pizango a la cabeza. O lo predica Marco Arana en su lucha ecologista y política. Millones, incluyendo a dirigentes regionales y sectoriales, lo anhelan. Eso exige unidad por el cambio, no priorizar la camiseta propia, como lo plantea también un naciente reagrupamiento –renovador y autocrítico– de las izquierdas que está en marcha para ser parte de esta suma: una mayoría nacional, abierta, con un verdadero equipo de gobierno, que ponga la puntería en el cambio y contra el continuismo.

OUTSIDER Y APRISTA SON TÉRMINOS CONTRADICTORIOS



El término inglés outsider ( el que está fuera, al lado)designa, en la política criolla, a la persona que de pronto insurge en la campaña electoral sin tener trayectoria política conocida, y por eso mismo, atrae la atención y el voto de millones de personas, desengañadas de los viejos partidos. Por eso solo en la mente de un "doctor" ignorante como García puede caber la idea de un outsider aprista. Estos dos términos son contradictorios en su esencia, porque ningún miembro del partido más viejo y mañoso del Perú podría ser una novedad para los electores peruanos. Y es que, en nuestra patria, la palabra aprista se ha convertido en sinónimo de viejo, corrupto, ladrón, faenero,cínico, lenguaraz, incapaz, etc. En cuanto a la pobre Pilar Nores, después de tantos cachos puestos por su obeso consorte, es poco probable que desee continuar siendo utilizada. Además ya estamos cansados de elegir presidentes extranjeros.
- 01/17/2010 - 09:24

SOLO EN CHILE PUEDEN CREERLE A VARGUITAS

Las opiniones políticas de Mario Vargas son totalmente irrelevantes para la gran mayoría de peruanos. Solo los radicales de derecha y los chilenos pueden creerle. Y es que Varguitas es un gran novelista, pero cuando se trata de analizar la realidad cruda y lacerante de los pueblos latinoamericanos, se convierte en un minusválido de la política, desubicado y defensor del sistema imperante, caracterizado por un modelo económico insostenible, una falsa democracia corroída por la corrupción generalizada y por el embrutecimiento del pueblo a través de los medios de comunicación sobornados y/o chantajeados por el gobierno. Este es el sistema que Varguitas pretende que permanezca intacto e inmutable, para que la brecha entre ricos y pobres siga agudizándose con el modelo neoliberal.Un sistema que en casi 200 años ha sido incapaz de resolver los proeblemas básicos del país. Por eso en toda Latinoamérica Mario Vargas es considerado como un político fracasado cuyas opiniones solo son tomadas en cuenta por la extrema derecha. Mientras siga entrometiéndose en la política, jamás alcanzará el premio Nobel.
- 01/17/2010 - 08:59

EL INSACIABLE OPUS DEI VENDE OTRO COLEGIO

LOS MEJORES CAFÉS DEL MUNDO SON DE PUNO


Pocos conocen que el mejor café peruano está en Puno. Eso se ha comprobado en el último concurso de cafés Rainforest Alliance en Estados Unidos en donde entre los 10 mejores cafés del mundo, tres (el segundo, quinto y sexto puestos) son de esa región. Y, el mérito corresponde a los productores cafetaleros y a su cooperativa, Cecovasa.

sábado, 16 de enero de 2010

GRANDES DIFERENCIAS

VENEZUELA: DEVALUACION PARA AUMENTAR LA PRODUCCION NACIONAL

La decisión de devaluar le inyectará más bolívares al Gobierno. Pdvsa, que genera el 95% del total de divisas, obtendrá más bolívares por cada dólar que venda al BCV. Igualmente, las reservas internacionales que se traspasan al Fonden ahora serán calculadas al nuevo tipo de cambio.
El flujo de caja de la Tesorería Nacional mejorará y el Gobierno podrá disponer de más recursos para culminar obras pendientes, mantener al día los pagos a contratistas y proveedores, así como evitar retrasos en sus obligaciones contractuales con empleados públicos y trabajadores.
En los últimos años la producción y el consumo se hicieron cada vez más dependientes del componente importado. Debido al dólar barato, las crecientes importaciones fueron desplazando la producción nacional de materias primas, bienes intermedios, maquinarias, equipos y bienes finales.
Según los datos de Cadivi, en 2009 de cada 100 dólares importados 22,9 corresponden a alimentos y 16,4 al sector salud. Estas importaciones ya no se harán con un dólar a 2.15.
En adelante regirá para estos rubros un dólar a 2.60, lo cual equivale a una devaluación de 20,93 %.
El tipo de cambio de 4.30 -que implica una devaluación del 100%-, se aplicará al resto de las importaciones, las cuales reflejarán este incremento en sus precios, en la misma proporción del ajuste cambiario. Comparativamente, la producción nacional será más barata y podrá recuperar parte del espacio que perdió.