viernes, 29 de octubre de 2010

LA BATALLA POR LA UNIDAD PROSIGUE


Las alianzas deben pactarse confrontando los programas de gobierno. Los polìticos niegan a priori alianzas con ciertos partidos o candidatos - satanizados por la derecha y sus medios de comunicaciòn-, pero sin señalar las incongruencias programáticas. Por ejemplo, ¿en qué se diferencian las propuestas de Tierra y Libertad de aquellas que ha publicado el Partido Nacionalista ? Sería conveniente, para el electorado, que el Padre Arana explique por qué no puede unirse con Ollanta. En el fondo, no hay ninguna diferencia, salvo que el religioso-polìtico conserve aún rezagos de un dogmatismo a ultranza, que es lo que siempre ha caracterizado a la Iglesia Católica. Pero en polìtica, estimado Padre Arana, los dogmas, cuando prevalecen sobre los intereses de la Patria, conducen siempre al divisionismo y al sectarismo, dos de los males que el pueblo peruano rechaza en las ánforas.
Lo mismo se puede decir de la Izquierda, que parece haber aprendido dolorosamente esta lección y descubre que entre su programa y el del PNP, solo existen diferencias superficiales.
Dicen que Ollanta ya está "quemado", pero no explican las razones ni fundamentos. Algunos confunden sus deseos con la realidad. No obstante, la batalla por la unidad será larga y penosa, pero se logrará por ser un mandato del pueblo mayoritario.

jueves, 28 de octubre de 2010


En torno a las alianzas, los asesores de Susana le plantean dos opciones: Que FS se presente sola a las elecciones presidenciales, con un candidato desconocido y sin ninguna posibilidad de ser elegido, un tal Guerra García. Esta opción es sugerida por aquellos dirigentes a quienes no les interesa ganar la justa electoral, sino alcanzar unas cuantas curules. Como se ve, prima el interés personal.
La segunda opciòn es la que debería tomar FS, si es consecuente con sus principios y las promesas electorales: integrar un Frente Amplio con todas las fuerzas de izquierda, nacionalistas, progresistas y frentes regionales, con el ùnico fin de alcanzar el poder e iniciar las transformaciones que el pueblo peruano reclama. El electorado a nivel nacional ha demostrado claramente su viraje hacia la izquierda y los partidos no pueden traicionar este mensaje.
Susana debe distinguirse del Apra y del PPC que pretenden sacrificar a Lulú - por enésima vez- y a Meche Aráoz, con el propósito egoísta de sus jerarcas de ingresar nuevamente al Parlamento

lunes, 25 de octubre de 2010

LA DERECHA UNIDA FINGE ESTAR DESUNIDA

La alianza entre Solidaridad Nacional, PPC, Apra, Fujimorismo, Perú Posible y UPP, mencionados por Lourdes Alcorta ya existe y ha funcionado a las mil maravillas en el Congreso, durante todo este periodo presidencial, pero siempre en contra de los intereses del pueblo mayoritario y a favor de los inversionistas y grandes empresarios. ¿Cómo puede decir ahora que es imposible una alianza con el fujimorismo ? Todos estos partidos son lobos de la misma camada y defienden el mismo programa de gobierno.
Si, por desgracia, cualquiera de ellos llegara al poder, continuaría la misma polìtica neoliberal del Apra y el Perú se retrasaría otros cinco años y seguiría ocupando - como siempre- el último lugar en Latinoamérica en cuanto a logros en reducciòn de la desigualdad, educaciòn, salud, sueldos y salarios, trabajo y desarrollo de la democracia.
Para que no ocurra ello, solo tenemos que esperar que se presenten a las elecciones con varias candidaturas, para derrotarlos en las urnas, en primera vuelta, con un Frente Amplio del pueblo.

LOURDES DEBE UNIRSE AL PLANTON

Los muy "democráticos" cangrejos de la derecha peruana aplauden que el resultado de estas elecciones- no en todo el paìs, sino en una sola ciudad- no pueda conocerse hasta ahora. Ellos, que no saben perder democráticamente, creen que es muy normal que hayan pasado más de 22 días y no haya alcaldesa proclamada, aunque el mismo día 3 ya habìa alcaldesa elegida. Si fueran verdaderamente democráticos, se unirían a Susana y Patria Roja en este plantón y no dirían que es innecesario y una presiòn. Claro que es una presiòn y un reclamo justo, a ver si así despiertan.
Es que todas las tinterilladas para robarle el triunfo a Susana fracasaron, pues ya no estamos en tiempos del pisco y la butifarra. Ahora minimizan este històrico triunfo de la izquierda, como la zorra que no quería las uvas "porque estaban verdes". Prepárense que esto solo es un anticipo de lo que se viene el 2011. ¡ Entonces no recurran ni al fraude, ni al golpe gorilesco para impedir la toma del poder por las fuerzas populares !

SUSANA EN LA ENCRUCIJADA

Por Javier Diez Canseco

Una torva operación busca destruir a Susana Villarán, Fuerza Social (FS) y la Confluencia (Lima para Todos, el MNI y Tierra y Libertad) que ha ganado las elecciones de Lima Metropolitana. Por un lado quieren cuestionar –y evitar– su claro triunfo en Lima. Vía directivas burocráticas del JNE y de la ONPE, dadas cuando su intención de voto superaba 20% y crecía, quieren anular actas de votación de distritos en que gana ampliamente, torciendo la voluntad ciudadana. ¿El argumento? Falta una huella, una firma, en la interminable cantidad de copias de actas de cada mesa que han sido observadas para que las resuelvan Jurados Electorales Especiales y un JNE repletos de amigos de García.

Juegan con el proceso de las actas observadas. Avanzan en distritos donde Lourdes Flores gana (los menos) y demoran aquellos en que gana Susana. Así se genera la falsa imagen de un final de fotografía. Se crea terreno para que el PPC-UN apele las actas ante el JNE y le quite votos a FS y la Confluencia. El 22 la ONPE daba apenas 7,844 votos a favor de Susana.

Los personeros del PPC –alguno tan transparente como Cataño, el más engreído y generoso de sus clientes– apelando actas al por mayor con un JNE amigo, para cambiar los resultados. Destaca Carlos Chipoco, converso al PPC que hace algunos años se hacía llamar “Coba” (sobrenombre de Stalin en el Partido Bolchevique), cuando militaba en el Partido Comunista Revolucionario. Ahora es además un deudor concursado ante Indecopi, amenazado de una inminente “disolución y liquidación” en caso no honre sus obligaciones. Quizás los honorarios le permitan pagar lo que debe.

La maniobra busca, en el corto plazo, enfriar el triunfo de las fuerzas del cambio en Lima, evitar que acumulen y organicen a partir de la victoria. Adicionalmente ha impuesto hasta hoy desmovilizar la defensa del voto e imponer una absurda parálisis. Hoy comienza a cambiar con la convocatoria a un plantón.

Pero, en el fondo, buscan birlarle el triunfo. Evitar la gestión de nuevas fuerzas, como cuando asumió la municipalidad Barrantes y demostró que se podía priorizar a las mayorías y atender necesidades urgentes: el Vaso de Leche es el programa social más grande del país, apoyado en trabajo voluntario y organización de las mujeres.

Por otro lado, la derecha chantajea a Susana con un manual de buena conducta que la inmoviliza y pretende definir sus relaciones políticas para dividir la Confluencia que trabajó, en cada barrio y mercadillo, por conquistar la victoria. Susana está siendo prohibida de juntarse con la gente que desarrolló esta campaña. Si alguno dice que tiene coincidencias con los lineamientos programáticos de Humala, es excomulgado.

¿Acaban de descubrirse estas coincidencias? Imposible. Más aún, esos lineamientos se comprometen con la CVR y los DDHH, área en las que Susana ha trabajado. Hablan de erradicar la corrupción, como propone Susana; de una economía nacional de mercado, que las empresas paguen tributos proporcionalmente a sus ingresos o establecer un impuesto a las sobreganancias mineras que propuso el “radical” García. ¿Contradicen las ideas de la Confluencia?

Buscan romper la Confluencia que la llevó al municipio y su mayoría edil, dejarla en manos de la bancada del PPC-UN: robarle la elección o el gobierno. Promueven que algunos miembros de la dirección de FS apoyen a Toledo el 2011, el que apoyó a Lourdes, el gobernante responsable de la modificación del contrato de Camisea, ajeno a la opción de centroizquierda de Susana.

Quieren dejarla huérfana de mayoría y de estructura política, que abdique de su perfil, vincularla al continuismo que la gente rechaza. ¡Hacerla responsable de fracturar la unidad de las fuerzas del cambio en Lima y en el país! Un suicidio político.

¿Quedará Susana atrapada en la parálisis? ¿La engullirá el fraude? ¿Se suicidará políticamente? Su reto es gobernar Lima en una perspectiva participativa y transparente, con las fuerzas con las que construyó su victoria y acumular desde allí al 2016. No servir a oscuros intereses antiunitarios hoy. De su decisión dependerá su futuro.

sábado, 23 de octubre de 2010

UNIDAD PROGRAMATICA PARA GOBERNAR


Por Alberto Adrianzén M. (*)

El domingo pasado el Partido Nacionalista publicó un resumen de sus 10 propuestas para el país con la intención de contribuir a que la discusión sobre las alianzas para las elecciones del 2011 salga del terreno subjetivo para ubicarse en el terreno programático. En ese sentido, sería bueno preguntarles tanto a Gustavo Guerra García, dirigente de Fuerza Social (FS), como a Marco Arana, líder de Tierra y Libertad (TL), cuáles son las grandes diferencias programáticas que dicen tener con sectores de la izquierda y con el nacionalismo. En verdad, ni FS ni TL, más allá de una serie de adjetivos y afirmaciones ambiguas, han podido señalar en qué se diferencian programáticamente de estos grupos.

Por ejemplo, el padre Arana afirma que en el tema sobre DDHH se tendría diferencias “bastante amplias” con el nacionalismo.

Hasta donde sabemos, el nacionalismo y sectores de la izquierda han apoyado el informe de la CVR y, sobre todo, sus recomendaciones. Fue el nacionalismo en el Congreso el que se opuso abiertamente a los últimos DL que buscaban amnistiar a los militares que habían violado DDHH. Ollanta Humala ha sido el único militar que se ha sometido voluntariamente a ser investigado judicialmente sobre este tema. Incluso en el juicio seguido por el famoso caso de Madre Mía, el mismo juez que sentenció a Alberto Fujimori por violador de los DDHH, César San Martín, fue el que lo absolvió. Además, es bueno recordarlo, Humala obtuvo una de sus más altas votaciones, justamente, en Madre Mía.

Asimismo, sería bueno preguntarles a Guerra García y al padre Arana si están o no de acuerdo con que se aplique un impuesto a las sobreganancias mineras; con una política energética, incluyo el tema del gas, soberana; con el fin del modelo neoliberal y con una nueva política económica favorable al crecimiento del mercado interno, al aumento de los salarios, de las pensiones y del empleo productivo; o, también, con una firme e inflexible política de lucha contra la corrupción y de fortalecimiento de la democracia. Sospecho que sus respuestas serían afirmativas ya que quiero creer que, programáticamente, están más cerca del nacionalismo y de la izquierda que del propio toledismo.

Y en este marco sería bueno, incluso, debatir el tema del “chavismo”. Me pregunto si Lula, Bachelet, Kirchner o Mujica han tenido que hacer un juramento “antichavista” o “anticastrista” para ser candidatos a la presidencia. Y si una vez en la presidencia se han declarado contrarios a Chávez y a Castro. El tema de Chávez, del “chavismo” y de Cuba, creo, debe ser discutido con más seriedad. Las relaciones entre Estados no se guían por las simpatías o antipatías hacia un presidente, por más que sea un caudillo o que se crea que es un caudillo. Hacer del “chavismo” un motivo de diferencia insondable, como se pretende, es propiciar un clima de “guerra fría”, tal como quiere la derecha internacional. Más aún si hasta ahora nadie ha propuesto (ni propondrá) un modelo “chavista” para nuestro país.

Por eso es importante lograr un acuerdo programático. Y si bien hay que respetar el derecho a la existencia y crecimiento de cada uno de estos grupos, me parece importante también reconocer que todos son parte de una misma historia: el nacionalismo debe entender que fue el trabajo de la izquierda en décadas pasadas, con aciertos y errores, lo que le permite ser una alternativa hoy día; así igualmente FS y TL deben reconocer que fue el nacionalismo el que abrió nuevamente el espacio el 2006 a las propuestas de cambio, lo que les permite ser hoy día una nueva opción política. El problema, por lo tanto, es de continuidad y no de ruptura. Dicho en otras palabras, terminar con el complejo adánico que cree que con uno empieza y termina la historia. De lo que se trata es de formar un frente y una unidad programática porque el objetivo, insisto, es gobernar el país.

jueves, 21 de octubre de 2010

NO REPETIR LOS ERRORES DEL PASADO


Para empezar, a esta reunión ningún partido ni agrupación debe llevar banderolas, ni afiches, ni distintivo alguno, porque son señales partidaristas y anti-unitarias. Tampoco se deberá permitir arengas, ni consignas, ni propaganda partidistas, pues se trata de confrontar programas de gobierno y no de hegemonizar la reunión. El error de quienes quisieron forjar la unidad de izquierda hace 20 años, fue precisamente la lucha de cada partiducho, por minúsculo que fuera, por imponer su ideologìa y su estrategia. Es decir, el sectarismo antes que los intereses de las masas.Por eso es que, a pesar del clamor masivo del pueblo por una sola candidatura, fracasó el frente y cada agrupación presentó su propia candidatura, esperando - no ganar la presidencia, pues era imposible- sino demostrar en las urnas cuál de ellos tenía más adherentes y, por tanto, era el más hegemónico.

Aquellos protagonistas de esa frustrada unidad, que hoy ya ingresaron a la tercera edad - como Diez Canseco, Ledesma, Moreno, Barrera Bazán y algunos viejos dirigentes del Partido Comunista Peruano-, deberían mantener el más bajo perfil en estas reuniones unitarias, puesto que su ciclo ya concluyó y el pueblo peruano reconoce su indesmayable esfuerzo y liderazgo al frente de las memorables luchas populares.
Pero hoy su sola presencia crea desconfianza y rechazo en los militantes de izquierda, nacionalistas y progresistas, especialmente en el electorado jóven. El pueblo exige nuevas caras y nuevos líderes para un cambio profundo del país.