viernes, 29 de abril de 2011
COMPARANDO LOS PLANES DE GANA PERU Y EL FUJIMORISMO
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1. Cambiar la Constitución
2. Modelo económico
Fujimorismo: “el Fujimorismo no es mezquino en reconocer que los gobiernos de la década del 2000 han continuado el modelo de la Constitución de 1993 y lo han empleado para atraer más inversión privada o firmar tratados de libre comercio, pero a su vez somos enfáticos y nos sentimos orgullosos de ser los autores directos de las reformas que están permitiendo el despegue del Perú. Como evidencia de nuestro compromiso con el modelo de la Constitución de 1993 proponemos al país establecer un conjunto de candados institucionales destinados a asegurar a todos los peruanos
3. Papel del Estado
Fujimorismo: “Nuestro gobierno se compromete a mantener el modelo de la Constitución de 1993 para así asegurar una gestión macroeconómica exitosa”.
4. Servicios públicos
Fujimorismo: “Estado creará una red de protección social para los sectores sociales más vulnerables, títulos de propiedad, agua y saneamiento, crédito para vivienda”.
5. Tributación
Fujimorismo: No tiene
La prensa que complementa al Fujimorismo es, por cierto, más explícita. Para ellos hay que oponerse a los impuestos al gran capital porque conducen al estatismo, es decir poco importa la satisfacción de necesidades básicas cuando se trata de cautelar el bolsillo de los que pagan la fiesta neoliberal.
6. Revisión de contratos
Fujimorismo: “Construyendo más carreteras, puertos y aeropuertos”. Ni una palabra sobre contratos existentes, ni siquiera sobre los cuestionados por corruptos.
Diferencia básica: el nacionalismo ofrece una política de infraestructura con liderazgo nacional y participación del Estado. También sostiene que la política de concesiones en los puertos y aeropuertos debe revisarse. Pero de acuerdo a las condiciones del debate, Ollanta Humala ha circunscrito está revisión a los aspectos dolosos. En el aspecto de aviación aerocomercial postula acabar con la situación vergonzosa de que los cielos peruanos estén dominados por una empresa Chilena. Todo esto coincide con un extendido sentimiento nacional, que el Fujimorismo ignora y que los diarios pro-Keiko combaten con energía.
7. Pensiones
Fujimorismo: Ninguna propuesta sobre pensiones y tercera edad. En la segunda vuelta Fujimori
Diferencia básica: LA PRIMERA tiene que ver con el grado de preocupación que hay sobre la situación de las personas mayores. El Fujimorismo viene de una historia oscura en la que se puso un tope brutal por muchos años a las jubilaciones y se empobreció a los que habían cotizado toda la vida para un retiro digno; se apoderó de la ONP y las cajas de retiro (militar-policial; pescadores y otras) y las malversó derivando sus recursos a otros fines; y ahora tampoco tiene propuestas innovadoras.
8.Derechos humanos
Fujimorismo: no tiene política de derechos humanos, porque según Rafael Rey son “inherentes” al ser humano

domingo, 24 de abril de 2011
PERIODISTAS Y NO VELETAS
Por Raúl Tola
Patricia Montero es una profesional seria, responsable y talentosa, que hasta hace muy pocos días cumplía funciones como productora general de Canal N. Junto con su equipo de trabajo, fue la principal responsable de sacar adelante en el último tiempo a este pequeño pero significativo canal de noticias por cable, crucial en el desvelamiento de los excesos dictatoriales y cleptómanos del gobierno de Alberto Fujimori. Para compensar la falta de recursos económicos y logísticos a su disposición, supo aplicar un sistema de trabajo que combinaba mucha creatividad y una dosis heroica de sacrificio y mística grupal. En el mundo del periodismo peruano, nadie ha hecho tanto con tan poco.
En contra de cualquier lógica, el miércoles de la semana que se va, Patricia, a quien conozco desde que formábamos parte de la hornada de jóvenes que dio vida a las primeras transmisiones de Canal N, fue despedida. En vez de un premio por todos estos años de lucha contra la adversidad, ejerciendo un periodismo limpio y plural, los directivos del diario El Comercio, dueño de la mayoría accionaria de América Televisión y Canal N, decidieron retribuirle con un portazo en la cara.
¿Por qué actuaron de esta manera? Según la explicación oficial, porque han decidido contar con periodistas de su confianza en puestos claves. Difícil creerlo justo ahora, en plena segunda vuelta electoral, luego de que Patricia se desempeñara por ocho largos años como productora general. Yo me inclino más bien por aquello que le sugirió el funcionario que formalizó su despido: que era «por el bien del país». Dicho sea de otro modo, y en palabras del Instituto Prensa y Sociedad: «por la decisión del Grupo El Comercio de disciplinar a sus medios para apoyar informativamente la campaña de Keiko Fujimori».
¿Cómo debemos interpretar este despido quienes todavía trabajamos en Canal N o América Televisión? ¿A partir de ahora, cada vez que propalemos una noticia deberemos hacerlo tomando en cuenta lo que los propietarios consideran «el bien del país», es decir la candidatura de Fuerza 2011? ¿Acaso no es nuestra obligación informar sin consideraciones de esta naturaleza, respondiendo solo a nuestras conciencias, a los principios rectores de la profesión, a los lectores y televidentes, y no a intereses subordinados? ¿Qué autoridad tiene el periodismo para escardar el trigo de la paja, distinguir el remedio de la enfermedad, decidir qué conviene mostrar y qué no? Ninguna, está claro. Decir lo contrario sería un acto de soberbia colosal o, lo que es peor, asumir un papel penoso: el de publicista de una alternativa política conveniente, que deja el periodismo para tiempos más amables.
Todo lo dicho hasta aquí es alarmante y no puede ser tolerado. Cuando un periodista informa debe propender a la objetividad, a presentar, dentro de las limitaciones del ser humano, el retrato más fiel de la realidad. ¿Qué habría pasado si el director y la dueña del Washington Post, Ben Bradlee y Katherine Graham, hubieran manejado la misma concepción instrumental del periodismo que ocasionó la salida de Patricia Montero? ¿Habrían autorizado que Bob Woodward y Carl Bernstein hurgaran en el escándalo de Watergate hasta generar la tremenda crisis política que siguió a la renuncia de Richard Nixon a la presidencia de los Estados Unidos, en 1974? ¿Se habría animado Canal N en el 2000 a publicar el video donde se veía a Vladimiro Montesinos sobornando a Alberto Kouri por encargo del presidente Fujimori, para hacerlo cambiar de bancada y obtener la mayoría en el Congreso?
Trabajo como periodista hace 18 años, 12 de ellos en televisión. En todo este tiempo he aprendido que para un hombre de prensa no hay peor infección que la autocensura, y que las amenazas más difíciles de capear provienen del interior de los propios medios, y no de afuera. También que en los momentos cruciales de la historia, cuando la continuidad democrática se ve amenazada por tentaciones autoritarias, el simple ejercicio de la información, transparente y sin adjetivos, es una apuesta radical.
La propuesta sobre medios de comunicación del plan de gobierno de Ollanta Humala, que he criticado y criticaré cuantas veces haga falta, parte de un error: asume que la libertad de expresión debe subordinarse a los intereses de la nación. Es un contrasentido bastante evidente: ¿cómo podemos hablar de libertad si a veces, en nombre de un bien superior −la patria− conviene callar y hasta manipular la noticia? Ningún periodista serio y honesto podría suscribir esta ideología, que tanto ha servido a autócratas como Hugo Chávez en la domesticación de ese incómodo fiscalizador que es la prensa independiente.
Por eso hacen muy mal quienes, preocupados por las amenazas de turno, callan y hacen callar. Porque para protegerse incurren en los mismos abusos que tanto temen. ¿Con qué autoridad podrán luego criticar a Ollanta Humala, si este efectivamente sale elegido, y opta por el camino de la censura y el amedrentamiento? ¿Y si la elegida es más bien Keiko Fujimori? ¿Habrá espacio para la crítica, o solo para la amable convivencia? ¿Qué pensará la ciudadanía de un medio que juega y esconde la carta de la libertad de expresión de acuerdo a los devaneos de la coyuntura, y no muestra una línea de conducta proba y coherente?
Como muchos colegas de Canal N y América Televisión, pienso que el silencio no es una alternativa. Hay que seguir hablando claro, mientras se pueda. Para eso somos periodistas, y no veletas.
LIBERTAD DE PRENSA CON KIMONO
Por Augusto Alvarez Rodrich
Objetividad, subjetividad y mentiras que afectan a la democracia y manchan al periodismo.
MACHU PICCHU PUEBLO. Algunos hechos políticos confluyen en un mismo momento sobre un mismo asunto, pero es difícil atribuirles causalidad común. Otros, en cambio, al inicio parecen desvinculados pero luego se revela su conexión. Sospecho que los peruanos estamos por presenciar un fenómeno del segundo grupo.
INDULTO EN MARCHA. Este diario reveló hace unos días que Palacio cocinaba el indulto a Alberto Fujimori. Entonces, el presidente Alan García y sus ministros se apuraron en desmentirlo pero con el mismo tono que usaron antes cuando cocinaban el indulto de José Enrique Crousillat, es decir, el que usan cuando han sido ampayados y se ven obligados a buscar otra manera u oportunidad de concretar su intención.
El indulto no sería –como cualquiera intuye– humanitario y sí interesado, pues sería parte de un intercambio de favores para que el presidente García obtenga protección durante el próximo lustro frente a investigaciones sobre su gobierno.
Pero esto requiere, de modo indispensable, que Keiko Fujimori se ponga la banda el 28 de julio, un objetivo para el cual el presidente García parece cada vez más ansioso.
En dicho esfuerzo también participarían otros dos sectores. Uno es un grupo de técnicos supuestamente independientes para dar credibilidad a las acciones de campaña fujimoristas. El otro es un conjunto de medios de comunicación que ayuden a fortalecer las versiones a favor de la candidatura de Fujimori.
INSULTO EN MARCHA. A los diarios que han tomado partido por dicha opción en la segunda vuelta –Expreso, La Razón, Correo– y algunos desde, incluso, el inicio de la campaña –como Perú.21, hoy el más fujimorista de todos los diarios peruanos–, junto con algunos canales de televisión, se ha sumado, desde hace dos semanas, el grupo El Comercio en pleno.
Esto lo ha llevado a poner en marcha un conjunto de acciones para asegurar una posición férreamente fujimorista que alinee a todos sus diarios y a los dos canales de televisión que controla el grupo El Comercio
–América TV y Canal N– a favor de la campaña de Keiko Fujimori.
Entre las acciones en marcha están el despido de los periodistas sobre los cuales los directivos del grupo –los empresariales, no los periodísticos– tengan sospecha de que aspiran a una cobertura equilibrada entre las dos candidaturas.
Esto incluyó el intento de despedir, desde hace un mes, a Laura Puertas, editora general de América TV. Al encontrar dificultades para ello, procedieron, en el día previo al inicio de la Semana Santa –cuando baja la atención política–, a despedir a Patricia Montero y José Jara, productora general y jefe de informaciones, respectivamente, de Canal N, quienes han declarado al diario español El Mundo que los botaron por “no seguir la línea de apoyar a Fujimori y de atacar a Humala”.
No conozco a Jara pero tengo buenas referencias de su trabajo. Sí, en cambio, a Montero, quien desde hace doce años ha sido un factor relevante para que Canal N pueda ofrecer una cobertura equilibrada, dando espacio a todos los sectores políticos, intentando acercarse a la verdad, y proyectando credibilidad. Es decir, todo lo que ahora les disgusta a los directivos actuales del grupo El Comercio.
PERIODISMO Y PROPAGANDA. ¿Puede un medio adoptar una posición a favor de una línea política y de un candidato? Sí, sin duda.
Un medio tiene el derecho de escoger su propia línea editorial y su estilo de cobertura informativa. El periodismo no es, como reclaman muchos, un oficio de la objetividad, pero el hecho de que se reconozca la subjetividad de esta actividad no puede ser el biombo para la mentira, que es lo que está pasando, lamentablemente, con varios medios en esta campaña.
Un medio puede y debe adoptar una posición editorial, pero esa posición no puede ser nunca la horizontal para echarse a favor de un candidato y ponerse a mentir sobre el rival, llegando, incluso, a poner en la calle a los periodistas decentes que no quieran sumarse al coro de los que sí aceptan matricularse en el lado más vil del oficio, el de la mentira por encargo.
Más allá de la posición editorial de un medio, este no puede romper –especialmente en espacios como la televisión–, por respeto al público y a la ciudadanía, un equilibrio y una pluralidad informativa esenciales.
El periodismo que quiera ejercer el oficio con independencia y veracidad nunca puede ser instrumento de propaganda de un candidato.
Esto no tiene que ver con la defensa de una candidatura específica sino con la defensa del derecho del ciudadano a que no le den gato por liebre y del papel tan importante que juega la prensa independiente, decente y honesta en un sistema democrático.
¿Así pretende el grupo El Comercio, por ejemplo, organizar debates entre candidatos que, además de ser pomposamente aburridos, serían como invitar al Alianza Lima a jugar según las reglas de la ‘Trinchera Norte’ o a la ‘U’ según los criterios del ‘Comando Sur’?
El indulto en marcha para Fujimori y el kimono que se ponen algunos medios pueden parecer eventos desvinculados, pero pronto se revelará la conexión. Indulto, impunidad y periodismo mentiroso constituyen un combo pernicioso que significa un grave riesgo para el sistema político peruano.
Que el grupo El Comercio que actualmente controla América TV y Canal N, y conforma con los diarios de esa corporación el conglomerado periodístico más grande del país, haya decidido ponerse el kimono para mentir a favor de una candidatura es una noticia lamentable para el periodismo nacional y para la democracia peruana, y es una consecuencia de haber confundido los valores del periodismo decente con los de la Bolsa, que hoy parecen ser los únicos que interesan y guían las acciones de dicho grupo.
CIPRIANI, UN PESIMO CARDENAL.

Si MVL es un pésimo polìtico, pero un gran literato, el agente fujimontesinista Juan Luis Cipriani no tiene ninguna autoridad moral para criticarlo. Pues él es un polìtico mediocre y encubierto, infiltrado en el seno de la Iglesia Católica y aprovecha de su cargo para ocuparse contínuamente de asuntos polìticos, siendo así que los cánones de la Iglesia le prohíben expresamente inmiscuirse en ese campo. Pero si Cipriani como polìtico no pasa de ser un mediocre, como arzobispo y cardenal su actuación es pésima. Bajo su mando la Iglesia Católica ha perdido mucha credibilidad y su autoridad moral se ha tornado.
cuestionable. Millares de fieles católicos han abandonado la Iglesia, decepcionados de la doble moral de sus dignatarios y seminarios y conventos se ven vacíos, por la escasez de vocaciones religiosas.
Haría bien Cipriani en salir del closet y decidirse por la polìtica y dejar el capelo cardenalicio. Debe proclamar su fujimorismo y unirse a la campaña de Keilo. Sería más sincero con los peruanos y con Dios.
martes, 19 de abril de 2011
RELACION DE LOS 10 POLITICOS MAS CORRUPTOS, SEGÚN TRANSPARENCY INTERNATIONAL
Ningún país es inmune a la corrupción, como es el caso de Grecia donde los laxos controles sobre el financiamiento de los políticos son notables, así como el cercano contacto existente entre las compañías y la administración Bush y el poder ilimitado y sin reto del primer ministro de Italia Silvio Berlusconi , sobre los medios en su país..
Pero los ejemplos más egregios del botín a toda escala han ocurrido en el mundo en desarrollo; despojando a los desesperadamente pobres de los recursos vitales del estado. El abuso del poder político para la ganancia privada, priva de los más necesitados y vitales servicios públicos, creando un nivel de desesperación que respira conflictos y violencia. Muchos de los nombres en la lista fueron protegidos por gobiernos del occidente quienes se hicieron los ciegos ante sus actividades criminales a cambio del soporte recibido durante la guerra fría.
Suharto, considerado como el bastión contra el comunismo en Asia, robó tanto como $ 35 billones de dólares de su empobrecido país durante sus tres décadas en el poder, antes de ser depuesto en 1998 en una revuelta popular que fue disparada por la crisis económica en Asia. Fue acusado de posesionarse de $ 500 millones de dólares del estado a través de varios programas de caridad controlados por su familia, pero los jueces declararon que estaba muy enfermo para enfrentarse a un juicio.
Marcos, cuya colección de 3,000 pares de zapatos propiedad de su esposa, se convirtiera en oprobio de los excesos de corrupción de su régimen, fue respaldado por sucesivas administraciones de los EU. Los esfuerzos por rastrear los $10 billones de dólares que se estima desfalcó durante 20 años en el poder fueron frustrados por años, debido a leyes de secreto bancario en Suiza. En Agosto 2003, 14 años después de su muerte, las cortes Suizas finalmente autorizaron la liberación de $657 millones a las autoridades Filipinas.
Otro que desarrollo un depurado sistema para enriquecerse fue Mobuto quien astutamente utilizaba la treta de una invasión por el entonces gobierno marxista de Angola para calmar las inquietudes del occidente acerca del creciente y vocinglero pillaje de uno de los países más ricos en recursos de África. Mientras Washington presionaba al Fondo Monetario Internacional para que continuase prestando, a pesar de las dudas de sus ejecutivos.
Para el tiempo en que fue destronado en 1997, Mobuto había robado casi la mitad de los $12 billones de dólares de ayuda que Zaire, ahora la Democrática República del Congo, recibió del Fondo Monetario Internacional durante sus 32 años de régimen, dejando a su país con una paralizante deuda a cuestas.
Todas las multinacionales de occidente deben asumir su responsabilidad por permitir que la corrupción florezca. El sector corporativo tiene un rol vital que jugar para acabar con el abuso del poder.
El soborno a personal de los gobiernos locales por multinacionales, es todavía una costumbre muy extendida a pesar de iniciativas globales para detenerla; Como la convención de la ONU contra la corrupción. Por otra parte la cultura de mantener en secreto el acceso a los recursos en el mundo en desarrollo permite a gobiernos corruptos esconder ingresos a su población.
Compañías de Australia, Suecia, Suiza, Austria y Canadá encabezan la lista de pagadoras de sobornos del año 2003, a pesar de la introducción de leyes anticorrupción para cumplir con la convención de la Organización para la Cooperación Económica y Desarrollo prohibiendo el soborno de personajes de gobiernos extranjeros.
Gran Bretaña fue señalada por arrastrar los pies en la implementación de la convención de la OCDE. Sólo se logró hacer ilegal el sobornar oficiales en el extranjero desde hace dos años, y a nadie se ha sometido a proceso a la fecha.
El petróleo, frecuentemente es una maldición más que una bendición para los países pobres, es un factor significativo en la corrupción. El flujo del dinero-petróleo es tan vasto que puede distorsionar la toma de decisiones al igual en un pobre país productor como en el mundo rico.
Lista negra de los 10 “honorables” Jefes de Estado más corruptos de las dos décadas pasadas: [Cifras en dólares]
II-Ferdinand Marcos Filipinas, 1972-86 Cantidad $5bn-$10bn.
III-Mobuto Sese Seko Zaire, 1965-97 Cantidad $5bn.
IV-Sani Abacha Nigeria, 1993-98 Cantidad $2bn-$5bn
V-Slobodan Milosevic Serbia, 1972-86 Cantidad $1bn
VI-Jean-Claude Duvalier Haití, 1971-86 Cantidad $300mm-$800mm
VII-Alberto Fujimori Perú, 1990-2000 Cantidad $600mm
VIII-Pavlo Lazarenko Ucrania, 1996-97 Cantidad $114mm-$200mm
IX-Arnoldo Alemán Nicaragua, 1997-2002 Cantidad $100mm
X-Joseph Estrada Filipinas, 1998-2001 Cantidad $78mm-$80mm
PPKQUISTAS: POLITICA Y RACISMO

Por Nelson Manrique
El huayco racista desencadenado en Facebook por el triunfo de Ollanta Humala dice mucho sobre el Perú. Un argumento que repiten insistentemente sus animadores es que los seguidores de Humala son resentidos sociales: “malditos resentidos y rechazados sociales de m...” (Paulo). En realidad la derrota de PPK trasladó el resentimiento social al otro campo: jóvenes que se enrolaron en su campaña y que genéricamente se identifican como los ppkausas sintieron que estaban haciendo la historia; su candidato era el mejor y eso debía ser evidente para todo el mundo.
Por eso la derrota fue un shock; el Perú no era el país que creían y su primera reacción fue la negación: “tus actas se tienen que quemar” (Piero). Hubo quienes pensaron en un referéndum y no faltaron los que se refugiaron en la fantasía infantil de ir a la guerra para imponer por las armas a su campeón de la democracia. Lo que era impensable en el triunfo del otro: “si sale Humala me voy del país porque es un indio de m...” (Andrea). En Facebook llaman a un golpe de Estado contra Ollanta Humala si llega a Presidente.
Humala es el blanco inmediato de los ataques, pero él encarna a un otro odiado más arcaico: “Te odio m... no sé qué tienes en la cabeza. Eres una c... indígena de m..., lárgate con todas tus ideas incoherentes a otro lado cholo bruto”, escribe Silvana, y luego añade: “vino este baboso nacido en el cerro y se mete a provincia aprovechándose de los ignorantes”. Aunque sus conocimientos gramaticales no la recomiendan como modelo, Silvana se siente culturalmente superior a aquellos a quienes denigra. La equiparación entre “indios” e “ignorantes” en los post es muy extendida. Pero lo que verdaderamente se rechaza va más allá de la cultura: “eres la forma humana de eso que siempre e odiado –afirma Klara– ‘la ignorancia’ eres la ignorancia en persona… sentiré una vergüenza inmensa de saber que el presidente de mi país, es un ‘on que no tiene estudios importantes, que no habla idiomas… prefiero a qe ganes tú a ke gane Keiko, así dentro de un año, kuchinski o toledo te den el golpe de estado… y te vallas a la m...”. Es notable que escribiendo así se pueda descalificar a alguien por “ignorante”.
Otros ppkausas son más expeditivos y dejan salir simplemente lo que les quema las entrañas: “yo se que ppk va a ganar porque sabe lo que hace indio asqueroso” (Renzo); “fracasado cholo de porquería” (Alessandro). Aunque la disputa electoral tuvo como eje el cambio o la continuidad del modelo económico, quienes atacan a Humala construyen directamente oposiciones étnico raciales: “todos los pobres votan por él porque le va quitar plata a la gente normal y no va a parar hasta que Hugo Chávez se meta... ese weon es un asco”, escribe Ricardo.
La oposición entre la “gente normal” y los “otros” es muy expresiva y la descalificación se extiende a toda la gente del interior: “no vas a gobernar indio de m... ningún limeño te quiere, mira las encuestas, queremos avanzar no retroceder, como los provincianos sin progreso” (Bernardo). La descalificación trasciende las fronteras ideológicas y ni la señora Fujimori –cuya base social es similar a la de Humala y por quien tendrán que votar en la segunda vuelta– se salva: “lo que (Ollanta) merece es ser micio de m... y casarse con la China p... de Keiko, par de bellacos hasta el c..., PPK corazón” (Ricardo).
El espíritu de gueto, materializado en las playas exclusivas del sur, se traslada ahora al ciberespacio: “créate tu hi5 –escribe Mariana– que ahí sí la haces. Chau ojalá pierdas idiota sólo los ignorantes te apoyan”. “Oigan cholos de m... –complementa un corresponsal no identificado– antes de hablar huev... mejor hubieran creado este grupo de m... en hi5”. Hi5 es una red social con una presencia popular mayoritaria, mientras que los ppkausas consideran a Facebook su dominio privado. Eso de que la diversidad es su mayor capital no va con ellos.
Es de saludar la intervención de Gastón Acurio, que rechazó estos “repugnantes comentarios racistas”, y es de lamentar que PPK no llamara al orden a sus seguidores.