lunes, 28 de marzo de 2016

Alberto Zuniga ·

De DiarioUNIO 2015 .... Logró extraer 17 millones de dólares para la International Petroleum Company contra los intereses del país durante el gobierno de Velasco y luego huyó del país por la frontera con el Ecuador

El 9 de octubre de 1968 el Ejército tomó las instalaciones de la Brea y Pariñas en manos de la International Petroleum Company (IPC), empresa de propiedad del magnate Nelson Rockefeller, que había explotado los yacimientos de forma fraudulenta, evadiendo millones de soles al fisco.

Ese día el gobierno del general Juan Velasco Alvarado nacionalizó la IPC, terminando con una
ominosa historia plagada de episodios como la pérdida de la página 11, denunciada por el presidente de la Empresa Petrolera Fiscal, Carlos Loret de Mola, quien acusó al gobierno de Fernando Belaunde de coludirse con la empresa norteamericana para firmar un nuevo contrato lesivo, que bajo el pretexto de la nacionalización, establecía el pago de precios irrisorios por el petróleo peruano. Un caso similar al que ocurre hoy con el gas.

Pero el nuevo contrato no decía nada de la refinería de Talara ni del complejo industrial, que quedaban en manos de la empresa de Rockefeller. Tampoco decía nada de los impuestos que adeudaba la empresa desde el año 1924. Todo ello había precipitado el golpe del 3 de octubre de 1968.

A escasos seis días del desalojo de Belaunde del poder, el general Velasco Alvarado anunció la toma de Talara, con lo que provocó la reacción inmediata de funcionarios vinculados a la transnacional. Entre ellos se contaban Carlos Rodríguez Pastor, gerente general del Banco Central de Reserva, y Pedro Pablo Kuczynski, uno de los gerentes de la entidad bancaria.

PPK había sido colocado en el BCR gracias al padrinazgo de instituciones extranjeras como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, controlados por Estados Unidos, los que presionaron al gobierno de Belaunde para obtener su nombramiento como gerente del instituto emisor. Para entonces, la IPC digitaba los fondos del Estado, mientras el fantasma de la inflación se cernía sobre los bolsillos de los peruanos.

Tras la nacionalización, venía la disputa por la devolución de los impuestos que la empresa se había negado a pagar por la explotación de 1,263 pozos petroleros desde el año 1924, cuando los campos de Talara fueron entregados por Augusto B. Leguía, tras haber asumido la IPC los derechos de concesión de la London Pacific Petroleum.

Desde su instalación, la IPC se negó a pagar el canon de la producción y otros impuestos establecidos por la Ley 4452, del 2 de enero de 1922, aduciendo que el denominado Laudo Arbitral de París, de 1922, la exoneraba de esos pagos. Velasco valorizó el adeudo de esos tributos en 700 millones de dólares de la época.

Pero en medio de la turbulencia generada por el proceso revolucionario y gracias a sus testaferros, la IPC logró que el BCR le devuelva impuestos cobrados supuestamente en forma indebida, por 17 millones de dólares de la época, que hoy ascenderían a unos 105 millones de dólares, suma que fue derivada a su filial de Nueva York, gracias a la intervención directa de Rodríguez Pastor y el famoso PPK, quienes autorizaron la transferencia.

Tras conocerse los hechos, Kuczynski, Rodríguez Pastor y otros cómplices fueron denunciados por sus actos en favor de la IPC y en contra de los intereses del Perú. Para evadir a la justicia, PPK huyó del país a través de la frontera con Ecuador, escondido en la maletera de un auto adecuadamente acondicionado para el efecto.

El informe de la Comisión Carbonell (presidida por el almirante Alfonso Carbonell) estableció la responsabilidad penal de ambos funcionarios. El pago le costó el puesto al ministro de Economía, el general EP Juan Valdivia.

Ya en los Estados Unidos, Kuczynski fue premiado con un puesto como jefe de Planificación y Política en el Banco Mundial. Pero su decisión sirvió para que los enemigos del gobierno acusaran al general Velasco de haberle pagado a la transnacional, iniciando una serie de campañas con el objeto de derrocarlo.

Entretanto, PPK fungía de presidente del First Boston International y de director del First Boston Corporation. Y su suegro, William Casey, el jefe de la CIA, armaba una serie de complots contra el gobierno de Velasco, acciones que concluirían con el golpe de Francisco Morales Bermúdez, en 1975, tras una serie de atentados contra los personajes más destacados del régimen velasquista.

En Estados Unidos, PPK adoptó años más tarde la ciudadanía norteamericana, renunciando de ese modo a su nacionalidad peruana para ser director de un banco de ese país. No le importó que la Constitución de 1979, vigente entonces, estableciera claramente que la obtención de la doble nacionalidad, con excepción de la de España, concluía con la pérdida de la peruana. PPK ya se sentía un norteamericano.

sábado, 26 de marzo de 2016

PRONTUARIO DE ALAN GARCÍA PÉREZ



La reputación de Alan García se sostiene en varios pilares : las prescripciones, los sobreseimientos, las leguleyadas, los otrosíes, los amparos, los habeas corpus, los debidos procesos  y las sentencias secuaces del archipodrido poder judicial del Perú.

César Hildebrandt

La reputación de Alan García se sostiene en varios pilares : las prescripciones, los sobreseimientos, las leguleyadas, los otrosíes, los amparos, los habeas corpus, los debidos procesos (como cuando se le pide al Congreso que precise los delitos que precisamente está en proceso de determinar) y las sentencias secuaces del archipodrido poder judicial del Perú.
A todo eso se ha sumado como anécdota postrera, el fallo del juez Jesús Manuel Soller Rodríguez,
ahijadito del candidato y aprista conyugal y consanguíneo para redundar.

García cree que eso lo consagra como figura impoluta. Pero muchas veces que el poder judicial peruano te absuelva es como limpiarte la piel con
un zorrillo en actividad.
Allá García y su prontuario de favores judiciales. Allá el Apra y su deriva hacia los extramuros de la política.
Lo que yo sé es lo que vi. Y lo que vi en 1983 fue a un aprista de clase media que vivía modestamente en Miraflores. Se llamaba Alan
García y era una gran promesa de la política y del cambio moderado que muchos exigían para un país aquejado de terrorismo y corrupción.

Como todos sabemos, llegó a la presidencia en medio de una enorme expectativa. Copado por lo peor del empresariado y por sus más inescrupulosos asesores, lo primero que hizo fue comprarse un lujoso departamento en la avenida Pardo. Después, con el tiempo, vendrían la casa de Chacarilla, la residencia playera de Naplo, el depa de París, el inmueble de Bogotá y no sabemos qué otras cosas más. Y en ese tiempo no es que diera conferencias internacionales ni que Chang lo bancara con sueldos espléndidos. No, toda esa masa dineraria y patrimonial vino de la oscuridad. De las tinieblas del presupuesto de las obras públicas.

De todo aquello que investigó, en 1996, el vocal supremo instructor Hugo Sivina Hurtado, acusación impecable que jamás fue refutada y que, años más tarde, con García fugado, pasaría a la condición de "prescrita" gracias a la complicidad secreta del montesinismo judicial.

Pero aquí están transcritas algunas de las palabras de Sivina, para que las recuerden los que las olvidaron y para que se enteren los jóvenes que no las conocieron:
HUGO SIVINA HURTADO, Vocal Supremo Instructor
INFORME FINAL Expediente N° 001-9525.03.96

"Señor Presidente:

Que el suscrito, designado Vocal Supremo Instructor, abro instrucción contra don Alan García Pérez, ex-Presidente Constitucional de la República del Perú, como
instigador en la comisión de los delitos de Colusión ilegal y Negociación Incompatible y como autor de los delitos de Cohecho Pasivo y de
Enriquecimiento ilícito, en agravio del Estado Peruano, dictando en su contra mandato de Detención...
(5) Se ha acreditado, con la documentación autenticada recabada por este Despacho que, efectivamente, en la cuenta cifrada abierta
para acopiar depósitos destinados al doctor Alan García Pérez, cuenta del Barclays Bank de las Islas Grand Caymán, llegaron aingresar hasta tres remesas
por la suma total de US$ 840,000.00.
(6) Se ha acreditado que el mismo Alfredo Zanatti Tavolara, propietario de la World Wide Financial Holding Corporation, que a su vez
es el titular de la cuenta cifrada N° 285762361-2952733 en el Barclays Bank de las Islas Grand Caymán, ha manifestado que, por orden suya, el señor José Lázaga abrió
dicha cuenta cifrada el 28 de agosto de 1989 con mil dólares, a solicitud del ex-Presidente Alan García, quien le había dicho que la necesitaba para traer
dinero para el Canal 13, precisando que las cantidades que no corresponden a sus empresas pertenecerían al doctor Alan García. Esas cantidades fueron
lassiguientes: el depósito de S$ 995,153.13 con fecha 7 de septiembre de 1989. el depósito de US$ 
300,000.00 de fecha 12 de octubre del mismo año, el depósito US$ 1’000,000.00 ingresado el 16 de noviembre de ese año, el depósito de US$ 300,000.00 ingresado el 4 de enero de 1990, y el depósito de US$ 239,985.00ingresado el 14 de agosto de 1990, evidenciándose que entre estos depósitos, que pertenecían al procesado García, según lo dicho por Alfredo Zanatti, se encuentran las remesas de dinero que había depositado Sergio Siragusa.
(7) Se ha acreditado, con la declaración testimonial prestada por José Lázaga ante las autoridades de Miami-Florida, que este admite
haber ayudado a constituir la empresa World Wide Financial HoldingCorporation, corroborando
así la versión prestada por Alfredo Zanatti ante este Despacho y evidenciando que dicha cuenta cifrada fue abierta especialmente para
recibir sumas de dinero de terceras personas en favor del ex-Presidente Alan García, entre ellas el depósito por la suma total de US$
840,000.00 que efectuó Siragusa.
(8) Se ha establecido de lo actuado que del total de US$ 6’104,000.00 de mo-vimientos que tuvo la referida cuenta, un total de US$
2’835,138.00 pertenecieron al doctor Alan García Pérez.
(9)Está acreditada la vinculación económica entre el procesado Alan García Pérez y el referido Alfredo Zanatti —quien brindó al procesado el uso de la mencionada cuenta cifrada - la misma que viene desde el año 1987, cuando el ex-Presidente García favorece a Zanatti con el otorgamiento de dólares preferenciales al amparo del régimen de los dólares MUC, beneficiándolo con el 88% de los dólares MUC que el BCR había otorgado al sector Transportes y Comunicaciones, por lo que el ex-Presidente le requirió como contribución la suma de US$ 250,000.00 y la adquisición, a través de otrascontribuciones, del 66% de las acciones de la empresa Radiodifusora 1160 - Canal 13.
(10)Se ha acreditado, con las declaraciones testimoniales de Bernardo Fernández y Abraham Zavala, que estos efectivamente recibieron los montos de dinero del extranjero remitidos por el señor Alfredo Zanatti, precisamente desde la cuenta cifrada referida; así como también, según lo manifestado por Bernardo Fernández, que Alfredo Zanatti era un representante de Alan García y que actualmente ha llegado al convencimiento de que el verdadero propietario de Canal 13 era el procesado Alan García Pérez.
(11)La adquisición en común entre Zanatti y el ex-Presidente García Pérez de una aeronave se corrobora con el fax de fecha 29 de junio de 1992, que ha sido sometido a peritaje y corresponde a la letra del encausado García 
Pérez..."
Me he limitado sólo a algunas parrafadas de ese documento histórico. Y no he dicho nada de los 6 millones de dólares encontrados en una cuenta exterior
de Agustín Mantilla, que era el que servía la limonada cuando García invitaba a alguien a su casa. Y tampoco me he referido al BCCI, el banco pakistaní al que García favoreció escandalosamente colocando en sus arcas lavanderas buena parte de nuestras escasas
reservas (dos funcionarios del BCR aprista recibieron tres millones de dólares en calidad de coima). 
Para no hablar del negociado de los aviones Mirage, denunciado
documentadamente por Carlos Malpica en "Pájaros de alto vuelo", ese libro que es parte de la historia moderna del Apra.


Que García se entere. Ningún juez "ad hoc" hará que nos olvidemos quién fue y quién quiere seguir siendo.
Paco Bustamante · VERONICA...LA ESPERANZA HECHA MUJER...NO A LA GUERRA SUCIA

Estamos cansados de soportar partidos políticos ineptos y corruptos que irresponsablemente recurren a la calumnia, la operación psicológica perversa, la manipulación mediática con fines engañosos, los bailes ridículos y los brindis con bebidas alcohólicas en sus manifestaciones disfrazándose con trajes típicos para engatusar al indocto incapaz de darse cuenta que en el fondo y a la hora de la verdad una japonesa, un gringo, y un pituco los desprecian tratándolos como ciudadanos de tercera, con abusos y humillaciones que no se merecen.
Partidos políticos corruptos que para beneficiar a sus aliados no les importa perjudicar a los grupos de oposición, con exigencias transgresoras.

Para modificar esta caótica y asquerosa realidad, es necesario corregir los errores que al amparo de una constitución lisiada, han propiciado el galopante incremento de la corrupción en la administración pública, el legislativo, el JNE, los partidos políticos, el poder judicial, las fuerzas armadas, la iglesia católica, etc. Como fuerzas vivas de la civilidad debemos de tomar decisiones trascendentales. Es tiempo que tomemos conciencia de los riesgos a los que nos exponemos cuando concedemos credibilidad a las patrañas orquestadas por la corrupción, el narcotráfico, el crimen organizado y sus brazos mediáticos.

Ha llegado el momento en que los peruanos tenemos la obligación patriótica e histórica de participar activamente en la defensa interna de nuestra patria. Si realmente queremos que el Peru sea una democracia con justicia, educación, salud, valores, sin exclusiones, y con posibilidades reales de crecer económica, social y políticamente debemos de salir a las calles a protestar contra la guerra sucia, las pretensiones presidenciables de hampones como Keiko y “Rata Gorda” Garcia apañados por una autoridad electoral sometida, por la complicidad de la prensa prostituida y por el fallo del JEE.

¡BASTA YA DE TANTA PORQUERÍA!

¡EL MIEDO SE ACABA CUANDO DE POR MEDIO ESTA EL FUTURO DE NUESTROS HIJOS Y DE LAS GENERACIONES VENIDERAS!

¡JÓVENES ESTUDIANTES, ORGANIZACIONES SOCIALES, SINDICATOS, CAMPESINOS, MINEROS, CATEDRÁTICOS DECENTES, INTELECTUALES NO DEJEMOS PASAR ESTA OPORTUNIDAD QUE EL ADVENIMIENTO DE UNA SALVADORA NOS PRESENTA, LIBERTEMOS AL PERU DE LAS INMUNDAS CADENAS DE LA CORRUPCIÓN, EL NARCOTRÁFICO, Y EL CRIMEN POLÍTICO ORGANIZADO!

VERONIKA ES LA UNICA CANDIDATA CON LA CAPACIDAD MORAL, ETICA, INTELECTUAL Y TECNICA PARA CAMBIAR ESTE PERU QUE A TODOS LOS DECENTES NOS DUELE EN EL ALMA...BASTA YA...VOTA POR VERONIKA Y SUS CONGRESISTAS..

martes, 22 de marzo de 2016

Ernesto Luyo Arias · Colegio Ntra. Sra. de Guadalupe
La prensa basura y sus seudo-periodistas como la Chichi Vlenzuela, Jaime Chincha, Rey y Reyna, Barba Caballero, etc, han logrado durante los años recientes que los peruanos no debatan sobre los grandes problemas que tiene el país y en su lugar han puesto como agenda los chismes, las calumnias y el cuco del terrorismo con acusaciones sin fundamento que terminan en el olvido pero que actuan como psicosociales para distaer la opinión pública. En esta tarea cuentan con la complicidad de politicos corruptos e inescrupulosos que suelen ser sus invitados o figurettis favoritos en especial fujimoristas y apristas.
La Chichi Valenzuela arrastrada sirviente de los intereses extranjeros, ha estado durante buen tiempo tratando de desacreditar a la izquierda, en especial Marco Arana y Gregorio Santos, acusandolos de terroristas antimineros por haber respaldado y apoyado a los pueblos que se han resistido a la contaminación y el envenamiento producido por la actividad minera de Yanacocha y, Southern Perú, con sus depredadores proyectos en Conga, Tia Maria, Espinar.
Ls consecuencias fatales que sufran sus propios paisanos arequipeños, le interesa un pito y ahora nos ha salido con el cuento de las Agendas de Nadine con un experto que no representa a nadie, pero ha conseguido arrastrar a toda la prensa basura en su asquerosa calumnia, asi como tirarles una distractiva tabla de salvación a politicos mafiosos y dinosaurios como García, Keiko, Del Castillo, Mulder, Quesquen, Alcorta, Spadaro, etc, todos cuales estan dispuestos a vender su alma al diablo con tal de lograr su reelección y seguir prendidos de la Teta del Estado.

domingo, 20 de marzo de 2016

SOMOS INTOLERANTES A LA PODREDUMBRE FUJIMORISTA

Intolerante a la podredumbre


Claudia Cisneros
Hay un cierto odio que es sano. Porque marca el límite del rechazo a lo obsceno inadmisible, en este caso, el fujimorismo de la peor estirpe. Keiko Fujimori ha resultado ser la mejor representante del fujimorismo que bebió a temprana edad de su padre, y que, muy precozmente, hizo suyo al tomar el puesto de su madre como primera dama. Con mucho maquillaje, tacones y aires de glamour 8 http://goo.gl/fiUE6h), Keiko vivía su fantasía de poder y popularidad cual consorte de su padre, a costa de las más brutales torturas infligidas a su madre por orden de su papá. Keiko, impávida, públicamente no solo jamás defendió a su madre, sino que la reemplazó. Keiko no solo no tuvo el menor atisbo de empatía y humanidad con ella, no se inmutó y siguió sonriendo a las cámaras y flashes. Keiko no tiene corazón. (https://goo.gl/sWZvxG)
 
Desde joven supo cómo manipular, mentir, jugar en pared para contener el poder que tanto les excita. Ya lo decía Fernando Vivas en un artículo escrito en el 2011: “La hija mayor de Fujimori es una política de la fatalidad. Ha hecho mucho daño sosteniendo que hacía el bien. Cuando se le ocurrió, en el caliente 2000, salir a los medios a denunciar a Montesinos, no buscaba una salida democrática para el país –¡ya la estábamos consiguiendo los opositores sin su interesada ayuda!– sino una coartada para la fuga de su papá, un tiempo de gracia para que hiciera maletas y, de paso, llenara otras con los videos que, si llegamos a ver alguna vez, quizá expliquen cómo así le pudo pagar a su heredera estudios en las universidades de Boston y Columbia”. “Keiko, pasando piola y estudiando en EE.UU. mientras a su padre se le acusaba de mil fechorías, se ha presentado, sin subrayarlo, como la reserva moral del fujimorismo y, por lo tanto, su candidata natural a la presidencia en el 2011. Keiko (…) ni parece perder el sueño por el juicio de su padre mientras este cargue solo con todas las culpas”.
 
Esta señora, que vive de su apellido, y mantenida por el partido que ve en ella su única posibilidad de recuperar el poder, no solo ha heredado lo peor de su padre, sus aliados, sus asesores, su manejo turbio de las cuentas (rifas, cocteles, estudios), su tergiversación de las leyes (la virgen y el sobre que no tocó), sino que ha demostrado actuar con aquel cinismo que para los políticos es motivo de orgullo y habilidad: sabe sonreír, no pelearse, descargar responsabilidades por donde la pita es más débil, tener operadores que mueven la maquinaria mediática, empresarial a su favor con la promesa y esperanza de años provechosos para sus negocios. Dice medias verdades (errores no delitos), completas mentiras (mi padre es inocente, yo no defendí a Montesinos https://goo.gl/oA9nGb).
 
Bueno fuera que siendo mantenida por su partido, hubiera mostrado alguna vez, en estos 16 años desde que cayó la dictadura de su padre, que ella sabe hacer algo, trabajar en algo para los peruanos por los peruanos, que tiene algún tipo de experiencia para tomar tan complejas riendas de un país o siquiera vocación social que solo muestra cada 5 años. Pero Keiko Fujimori solo se ha dedicado a navegar por la vida a costa de otros. Y quienes la rodean son la pesadilla hecha realidad, las mismas, mañas, artimañas, voluntad de impunidad, torcedura de ley (caso dádivas y Factor K) para llegar a su ambicioso objetivo.
 
Los conocemos bien y como dice César Hildebrandt en su semanario, hay que odiar a los ladrones del tesoro público (6 mil millones robados por el fujimorismo http://goo.gl/oSjQSc y destrozo de la economía http://goo.gl/2MlNBE) y a quienes “ofendieron al país ensuciando sus instituciones” porque ese odio es un “deslinde permanente”. Dice el buen César que “odiar a quienes quieren convertir al Perú, otra vez, en un país de siervos, revela salud mental, carácter, ciudadanía. Odiar no significa lanzar piedras ni amenazar con matar al adversario. El odio civilizado contra quienes no respetan los cánones de la democracia es un mecanismo de defensa amparado por la Constitución.”
 
¿Por qué los fujimoristas se quejan de ese odio, ese repudio y nos tildan de intolerantes? “A los fujimoristas les asusta el odio y el desprecio que producen. Llaman intolerantes a todos aquellos que les recuerdan, en la tribuna o en la calle, quiénes son, qué encarnan, qué harán. Esperan gobernar. Esperan despertar el fantasma del terrorismo –así sea con atentados pensados por algún grupo parecido a los Colina– para dictar medidas de emergencia.”
 
Somos muchos los que pensamos que la vuelta del fujimorismo no debe suceder, que es en defensa al país, a la democracia, al Estado de derecho que tenemos la obligación cívica, patriota y moral de odiar aquello que destila pus para nuestro país. Tal como lo pone Hildebrandt: “El fujimorismo está condenado a ser lo que es. En sus raíces está la violencia y el desdén por los modales democráticos. Contra eso se yergue el odio que puede salvarnos.” Nos vemos el 5 de abril en las calles, marcha nacional. Alertas porque el fujimorismo intentará que las marchas se tornen violentas. Rendirse, jamás.

EL SÍNDROME COLONIAL DE LOS PERUANOS

¿Qué es el síndrome colonial y quiénes lo padecen en el Perú?




¿Qué es el síndrome colonial y quiénes lo padecen en el Perú?

PABLO NAJARRO CARNERO

Durante mucho tiempo, en mis disquisiciones sobre el por qué de las asimetrías en el pensamiento político social en nuestra sociedad, y me refiero a los ciudadanos de a pie, incluyendo también en mis cavilaciones a los que se pueden considerar cultos de alguna manera, he llegado a la conclusión que en general, los peruanos, me excluyo, por lo que expondré ut infra, después, que padecemos de un síndrome al que he venido a llamar “síndrome colonial”. Y si la cosa es hablar de los peruanos, aquí, por sentimiento me incluyo, haré un recuento sucinto de los hechos históricos que me llevan a proponer esta hipótesis de estudio.

Allá, por noviembre del 1532, cuando las huestes españolas se toparon con formaciones incas, podemos decir que se da el encuentro de dos culturas; una organizada y socialista, la otra ávida de riqueza e inhumana. No éramos un ejemplo de vida social, de derechos humanos, pero era la época y el contexto. Con la captura de Atahualpa aparece por vez primera en la historia proto peruana, el sentimiento de venganza en la que no importa unirse al enemigo o invasor con tal de recuperar derechos.

Pasada la lucha fratricida entre Huáscar y Atahualpa, vencedor el último, abandona la capital imperial pero previamente aniquila todo rastro sanguíneo del cuzqueño. Asestada la ignominia, los rezagos parentales de Huáscar buscan recuperar su poder perdido. Recurren al conquistador ofreciéndole ayuda, para en su ingenuidad, reponer en el poder a uno de sangre real cuzqueña. El español matrero se da cuenta de las ventajas que supone este pedido. Con una soldadesca mínima no podría sostener una lucha, una conquista. Acepta el ofrecimiento. Debemos saber, que a esta propuesta se unen al grueso del ejército español pueblos que habían sido súbditos a la buena y a la mala del imperio inca, que con la llegada de los peninsulares, pensaron, también ingenuamente, que aliándosele tendrían una salida al yugo tawantinsuyano. Aquí tenemos un primer momento de subyugación voluntaria a un nuevo poder. Aliarse quizá por necesidad o por interés, tan humano como la historia misma. ¿Cómo entender esto?

¿Qué es el síndrome colonial y quiénes lo padecen en el Perú?

MOTIVO ECONÓMICO.
 
La independencia, como pocos saben, no fue el ideal libertario como reacción ante la conquista que destruyó la identidad incásica. No fue un cansarse o reconocer el abuso del que fuimos objeto. La independencia tuvo un motivo económico. El modelo monárquico virreinal era extractivista, explotador, dejaba poco margen de ganancia dineraria a los criollos y españoles. Más sufrían los criollos que los mismos españoles, que en el limbo de su identidad, no podían acceder a los beneficios que significaba haber nacido en la península.

El ibérico tenía beneficios en los cargos políticos y económicos, incluso religiosos. Al criollo, al hijo de español, solo le quedaba lo que el poder dinástico y de linaje le dejaba. En lo económico podía ganar, pero debía pagar los quintos reales, los impuestos que para él tenían otro precio. El español no pagaba, el criollo sí. Incluso, no pocos incásicos quisieron, vía económica o legal, hacerse de los beneficios españoles. Las luchas de Túpac Amaru II y de muchos otros buscaron ese reconocimiento que les significaba poder acceder, por ejemplo, a una educación en los colegios para descendientes de incas. Una manera de recoger las hilachas del poder. Ser parte del poder. Algunos lograron ser parte de la milicia española por esa vía. Es el caso de Mateo García Pumacahua que llegó a obtener el grado militar de Brigadier; en su momento fue persecutor de Túpac Amaru II. El motivo genuino de la independencia fue entonces, económico, no querer pagar impuestos a la corona española. La constitución de Cádiz (1812), allá en España, con sentido liberal, abrió la puerta a los criollos americanos a sentirse con derechos a un mejor status económico. Abolida la susodicha constitución con el retorno a la monarquía de Fernando VII, las cosas volvieron a fojas cero.

Necesario el preámbulo para explicar un segundo momento de subyugación.
Si bien el deseo emancipador era más político y económico que de identidad, aunque se usó el concepto, hubo muchos que no quisieron dejar de sentirse vasallos, no quisieron sentirse autárquicos, libres. Quisieron seguir siendo parte de una establishment que daba el prestigio de tener como líder no a un hombre, sino a un rey, con lo divino que esto supone. Otros quisieron un nuevo modelo social autónomo. Fueron pocos y su lucha costó mucho. Otros ya habían avanzado en el modelo autónomo y libre como Argentina, Chile, Colombia y Venezuela. Justamente desde esas tierras viene el apoyo a la causa independentista. Pero muchos no quisieron esa independencia. Intelectuales, blasonados, religiosos y criollos incluso, se resistieron a este nuevo modo de vivir que suponía mejor distribución de la riqueza, que las ganancias quedaran en estas tierras, una mejor justicia social. Pero muchos, ya más americanos que españoles, incluso con sangre andina en sus venas, quisieron seguir siendo parte de una monarquía absolutista.

Se logró la independencia, pero el arreglo final en la capitulación de Ayacucho, post batalla, dejo a los blasonados y españoles que quisieran quedarse en el Perú, como dueños de sus tierras. Así. Vean como quedó la susodicha acta firmada por Canterac a nombre del Virrey La Serna y de España. Decía que: La capitulación (es) únicamente del ejército bajo su mando, la permanencia (de tropa) realista en el Callao y el nacimiento de Perú a la vida independiente, con una deuda económica a los países que contribuyeron militarmente a su independencia (Argentina, Chile, Colombia y Venezuela). Que, (se haría) la entrega de las plazas realistas a las autoridades peruanas. Que, (aceptamos) el reconocimiento peruano de la deuda que las guerras independentistas generaron en España. (o sea debíamos pagarles por los gastos que ellos hicieron para mantener la monarquía). Que, El (nuevo) estado peruano cubriría los gastos del retorno (A España) de los españoles (que quisieran irse). Bien decía el cojo Larriva (1) que “Cuando de España, las trabas en Ayacucho rompimos, otra cosa más no hicimos que cambiar mocos por babas. Nuestras provincias esclavas quedaron de otra Nación. Mudamos de condición, pero sólo fue pasando del poder de Don Fernando al poder de Don Simón”. La asimetría continuó. Nada cambio. ¿Cómo entender esto?

Una anotación más, y puedo citar más. En la infausta guerra contra los capitales ingleses, léase con Chile, allí también hubo hombres que optaron por apoyar al usurpador. Les dieron sus dadivas, respetaron sus posesiones de casa y terrenos, pero a cambio ofrecieron la cabeza de quienes luchaban en resistencia heroica frente al invasor chileno. Es el caso del presidente durante la guerra Miguel Iglesias Pino de Arce. Este innombrable organizaba aparentes conversaciones con el mariscal Andrés A. Cáceres para ganar a los chilenos, pero la realidad, y hoy hay testimonios escritos de su felonía, lo que buscaba era que Cáceres se acercará a Lima para que fuese capturado y eliminar así la resistencia que hacía con la campaña de La Breña. Este indigno al terminar su vida política se fue del país y huyó a España, si a España. Regresó al Perú siendo elegido Senador ¡estando en España!. ¡Cómo entender esto?

¿Qué es el síndrome colonial y quiénes lo padecen en el Perú?

PERO LAS COSAS NO HAN CAMBIADO
 
Hoy en pleno siglo XXI, nuestro Perú se siente “independiente”, se siente adulto, autónomo. Pero las cosas no han cambiado, seguimos con el mismo síndrome colonial, respeto la palabra acuñada en un huayno por Manuelcha Prado. Es verdad que de lo que sufrimos es un síndrome (2) colonial. Aquí se da una lucha, de pocos como siempre, por salir de un sistema colonial, o llamémosle neoliberal. Un sistema que ahoga, mata y asfixia al más pobre. Pero igual que siempre, el pobre, el afectado, el que se chupa toda la miseria del explotador, él sufrió en carne propia el robo, la violación, la violencia, elegirá al candidato o pensamiento político que lo mata. “Síndrome de Estocolmo” (3), es el colmo. Preguntaba líneas arriba ¿Cómo entender esto?, retruco, síndrome colonial.

El síndrome se extiende a nuestra vida diaria. El peruano de hoy se siente peruano, se sabe peruano, pero actúa como un paria, como un bastardo en su propia tierra. Ni se da cuenta de su realidad. Cada día come y bebe lo que su explotador le da a tragos largos. Come TV basura. Cada día se intoxica con las noticias que le muestran muerte y violencia, se vuelve violento y los que gobiernan y los expertos “no se explican” el porqué de tanta violencia. La saben, ellos la producen, ellos la quieren. Los que la ven también la quieren. El sistema funciona a la perfección. Ha logrado – el sistema – procrear una generación neutra en su pensar y sentir. Una generación que no se siente parte de una sociedad, una generación que no sabe, peor aún, no le interesa la misma sociedad. Vegeta al ritmo de las olas mefíticas y es feliz. Le pueden preguntar sobre un terrorista o peor aún, sobre un corrupto, le pueden mostrar su foto y este clon social del sistema dirá que es un héroe. Así estamos en nuestro Perú. Y esto seguirá. El sistema tiene varios candidatos que seguirán el modelo, el sistema. Siendo las cosas así, este síndrome colonial, es fácil entender que haya gente que ame al aprismo. Es fácil entender que haya gente que diga sin vergüenza que es fujimorista. Es fácil entender que haya gente que prefiera al gringo. El síndrome colonial.

Pero es verdad que también hay gente que no hemos caído en el sistema, que no sufrimos del síndrome. Que queremos de verdad un cambio. Queremos ver cómo hacemos para despertar de ese letargo hipnótico, de ese marasmo en que vive mucha gente. Casi el 70% de nuestra población sufre del síndrome. Lo vemos cuando las encuestas dice que ese número está detrás de los neo colonialistas. Se sienten vasallos de sus explotadores. Es una pena. Son muchos los que no quieren cambiar o abrir los ojos. Tiene razón Hildebrandt al decir que hay una “estupidización colectiva”. ¿Qué nos queda? Seguir rezando algunos o como los profetas bíblicos, denunciando la injusticia, el abuso. Ya no vendrán en nuestro rescate y ayuda, como otrora, los argentinos ni los chilenos, ellos ya son parte del sistema. Solo quedan todavía, contaminados a medias por el síndrome, los bolivianos, los brasileños y los ecuatorianos. Pero ellos no podrán rescatarnos. En este mundo cíclico o dialectico para algunos, estaríamos en el tiempo de próceres y precursores. ¿Cuándo será de verdad la independencia?, ¿Cuándo será verdad al cantar en el himno que “somos libres”?. No perderé la fe. No es una fe religiosa, es una fe en el Perú, una fe en los peruanos, pocos quizá que sueñen en un cambio, la esperanza continua. ¿Cuántos somos? A sumar.

domingo, 7 de febrero de 2016

PERÚ: TERCER PAÍS MAS VULNERABLE A LA CORRUPCIÓN

(Des)Variaciones 2016


Claudia Cisneros
 
El Perú es el tercer país más vulnerable a la corrupción, extrapolando. La variabilidad del clima político, los fenómenos presidenciales que tenemos que soportar, el retroceso de la ética, los profundos impactos a nivel del suelo y el subsuelo de la hebra orgánica nacional. Y no por ser los limeños, ombligo de sí mismos, debemos ser ciegos ante la descomposición del órgano central del cuerpo país. Comunidades enteras obligadas a votar por los viejos animales embaucadores de siempre o por las nuevas bestias disfrazadas de hierbabuena. Hasta cuánto resistirán los estómagos con tanta gastronomía hiperprocesada, tanta mala política hiperbolizada, hiperhipócrita echándole al bofe por ser el dueño del país los próximos 5 años. ¿A dónde los nuevos pastos? ¿A dónde las aguas limpias? ¿A dónde se han ido todos los que alguna vez fueron o los que podrían ser? Estamos inundados, huaycos de extrema pobreza ética; mientras yo escribo y tú lees, Acuña seguirá mintiendo con alevosía, Guzmán contradiciéndose con esmero y los viejos embaucadores de siempre, García y el nuevo-mismo fujimorismo de Keiko, aferrándose a sus viejas prácticas, disfrazándolas de sonrisas, trajes típicos y discursos calculados con la ambición única de hacerse del poder de una nación que prometen volvernos a dejar en varias formas de ruina. 
 
El Perú es el primer país más vulnerable a los carroñeros nacionales y extranjeros (Kuczynski), me cito para no plagiarme. Unas llegan de México chorreando sangre indígena de Bagua desde hace 7 años (Mercedes Aráoz), otros vuelven de la cripta y de sus propias encriptadas mentiras (Toledo). Hay los carroñeros, enormes ombligos de sí mismos (García) que exudan angurria y desprecio desde la cuenca misma de sus entrañas corrompidas, torrentes tóxicos de aguas servidas que violentan el suelo y subsuelo geo-social a través de una red oscura de drenajes y pendientes que atraviesan todo el sistema judicial, que devuelve sus armas a la escoria del penal, narcos y asaltantes engordando en su camal, animales que se comen a otros animales, a los de buen vivir. Carroñero mayor, desde su hiperinflación, masacre penal, masacre nativa, masacre colosal. Toda una vida de mal arado para cosecharnos, desprevenidos. 
 
Pero hay los carroñeros estacionales, no les gusta trabajar, aparecen cada 5 años a reclamar víctimas de su legado (Keiko). Sonrisa educada en el campo (de concentración) de su padre. Esconde mueca atravesada en el paraje desértico donde los muertos que “menos-mataron” están apilados para siempre y sin descanso por la permanente negación de la verdad del cambio climático y de los delitos que pudren a su imagen y semejanza en la Diroes.
 
El Perú ya no soporta los dos grados de elevación de temperatura pronosticados. El agujero en la capa de ozono y en la chalina verde de Villarán sufre de estrés hídrico pos-traumático con aridez ética debido a la urrestización defensiva de las barreras de derechos y los diques implosionados por el asesinato al periodista Bustíos. Nos ahogan los gases de efecto invernadero de los establos de ganado plagiado: Anel Townsend, Marisol Espinoza, Iberico, Lay y Beatriz Merino (otra vez mostrando los dientes blancos al capital, como cuando traicionó a los nativos desde su puesto con aire acondicionado en la Sociedad de Hidrocarburos, colosal cuerpo de emisiones contaminantes de CO2 y lobbies de políticas metano, lluvia ácida para el desarrollo nacional.)
 
Prevención y mitigación es la única solución: “Según Rodríguez et al. (2001) los patrones de conectividad en las cuencas que corresponden al capitalismo puro (cada uno por sí mismo) y al socialismo puro (todos iguales) son deficientes en el uso de energía; el sistema óptimo integra la heterogeneidad local con un orden igualitario”, John Earls, físico y antropólogo peruano. En abril cae el diluvio.