viernes, 31 de julio de 2015

DELINCUENTES DISFRAZADOS DE POLÍTICOS

¿Feliz 28? La náusea antipolítica


Claudia Cisneros
“Y si hay que arar el tiempo para llegar a tus entrañas, por ti, lo hago. Tierra entre las tierras, dulce-amarga, ají panca, maíz morado, partículas en suspensión. Estrujas bocanadas bicolor. Te aprietan oro, sangre y dolor. ¿Cuándo te amé la primera vez?” (Médula Patria).
Vivimos una patria descaminada. A punto de llegar a otro aniversario que manda la historia protocolar: ¿celebración, fiesta, algo que festejar? Perdonen el vacío de ánimo pero marchamos al cadalso. Nos acercamos a los 200 años de ¿qué independencia? La de la monarquía española, sí. Pero si somos honestos con el horizonte político actual, descarnadamente hay que decir que la política está secuestrada por truhanes de saco y corbata. Pero no erremos el juicio. Ellos no son en verdad políticos, solo se aprovechan de la política para ganarse malamente la vida, para robarnos, destruir nuestras posibilidades como nación, se burlan del pueblo con sus encuestas de votos e intención, con su marketing felón. No erremos en el juicio porque esos que se hacen llamar políticos, en verdad no lo son. Han estropeado el significado de la palabra política, la han vaciado de su contenido. La han vaciado y viciado. La han contaminado, deformado. Y ya es tiempo de que nos reapropiemos de ella. Porque hacer política es que a uno le importen los demás, que a uno le importe el colectivo. Que le importe para la comunidad, lo justo, lo equitativo, lo democrático representativo y participativo.
No debemos seguir admitiendo que se les califique como políticos a quienes esconden tras sus fachadas de democracia evidentes intereses personales y particulares. A quienes solo muestran desdén y desprecio por el bien común, evidente angurria de poder, de estatus, de estabilidad económica personal en perjuicio de aquellos a quienes deberían servir, cuidar, proteger, hacer crecer.
Una casta de aprovechados que se cree egregia, selecta, iluminada. Cuando son en verdad depredadores, caníbales indolentes y usurpadores, dispuestos a comerciarlo todo, hasta nuestras propias vidas, por su enfermiza ambición. Y a eso ellos quieren llamarle política. Y eso es lo que se esfuerzan por hacer creer al pueblo: que es política. ¿Quién quiere nadar en el estiércol político que con tanta fruición ellos han emanado? ¿Cuándo los bajaremos de nuestra nave Perú?
Porque no es política dar un buen discurso, si sabemos que miente. No es política justificar los medios ilegales y lesivos por un supuesto “buen” fin. No es, en verdad, política hacer alianzas que corrompen, que degradan instituciones, que rebajan la democracia. No es político el que roba con la excusa de hacer obras, o mata con la excusa del perro del hortelano, o indulta narcos escudándose en la superpoblación carcelaria. Tampoco es política la que sigue defendiendo a un corrupto, ladrón y asesino. Ni el que tiene serios problemas en mantener dos verdades al hilo. Tampoco es político ese que se esconde tras el disfraz de abuelito de cuento cuando es en verdad un lobo lobbysta listo para entregar el país en concesión al mejor postor de su wallet.
No es ser político, ni hacer política eso. Eso es aprovecharse de la política, depredarla para sus fines particulares. Eso es ser buitres de traje, bien hablados, mudos o sonrientes. Eso es no querer nada al país, es despreciarnos, es utilizarnos. Basta de calificar a estas gentes como políticos. Son la antipolítica, todo lo que la política no debería ser. Son decadencia.
Ad portas de cumplir 194 años de liberarnos del dominio español, perdonen la tristeza patria. Sé cuán grande es nuestro suelo, nuestro pueblo, cuán grande puede ser nuestro futuro. Pero si seguimos dejándole el espacio -que nadie quiere ocupar por no nadar en su obscena hediondez- a los que hoy se hacen llamar políticos (y presidenciables), seguiremos mirando nuestro futuro posible a través de sus esfínteres. Por todo lo que nos falta, por todo lo que le debemos a la patria, por todo lo que espera de todos y todas nosotr@s, más bien por eso celebraré este 28.

viernes, 17 de julio de 2015

¿ PUTA ? ¡ QUE CONSTE EN ACTA !

Rosa María Palacios escribe sobre la demolición política contra Nadine Heredia en el Congreso: “Una cosa es que te digan ladrona (si no lo eres, finalmente, que te importa) y otra es que te digan puta y que lo hagan, como ella se quejó, constar en actas”

Por Rosa María Palacios

Lo he escrito varias veces. El Presidente de la República tiene un problema con el calendario y el reloj. Responde tarde, siempre. Cuando ya lo demolieron. Cuando ya nadie le cree. Ahí habla. Ahí se defiende y aparece, tartamudeando una explicación lógica. Pero tarde, pues. En política, el tiempo lo es todo, como bien sabe su enemigo Alan García que ha hecho de la debilidad de su adversario un festival.

Lamentablemente el problema se volvió contagioso en la familia presidencial. Aconsejada por los abogados, que tienen una estrategia jurídica (creo yo, fácil de ganar) pero no política, Nadine Heredia optó por el silencio mediático ante una gran demanda de información. El cuestionario que me respondió y su declaración en Facebook fueron absolutamente insuficientes.  Grave error.  Debió salir, desde el primer día a señalar con el dedo quien la acusaba y que motivaciones políticas tenía. Por callar, hasta su abogado es investigado en el Congreso.

Hoy en las encuestas se le considera la persona más corrupta del Perú. Más que García (debe estar riéndose a carcajadas) o Fujimori (condenado luego de allanarse a 7 procesos por corrupción entre ellos el regalo de 15 millones de dólares a Vladimiro Montesinos).  Esta percepción, creo yo,  es injusta pero es real y manda un mensaje de miedo a cualquiera que quiera incursionar en política. El Apra tiene a los medios de comunicación en la punta de los dedos y es capaz de demoler la reputación de cualquiera. No obedece a un control directo, sino a una magistral manipulación de la información que convierte cualquier documento apócrifo o inocuo en prueba plena, cualquier testimonio absolutorio en condenatorio, cualquier frase inofensiva en prueba de cargo. Así funciona. Filtrando. Mezclando. Aprovechando la ignorancia jurídica. Cuando meses o años después llega este bodoque de páginas al Ministerio Público, todo se archiva por absoluta improcedencia. Pero en ese entonces ¿a quién le importará? No habrá ni una línea escrita. No quedará, ni el recuerdo. La vorágine que se creó y la caldera, donde frieron a los condenados por ser políticamente lentitos, ya se habrá apagado hace mucho tiempo para ser reemplazada por otras calderas.

Políticamente demolida, Heredia,  salió  a defenderse. Porque una cosa es que te digan ladrona (si no lo eres, finalmente, que te importa) y otra es que te digan puta y que lo hagan, como ella se quejó, constar en actas. Y así se lo ha hecho saber a todo el país. Durante el 2013 el chisme del momento en Lima era que el empresario Rodrigo Arosemena (que luego resultó gerente de la famosa Antalsys)  era el amante oficial de Nadine Heredia y que pagando una jugosa suma (creo que la tarifa era 10,000 dólares) te conseguía una cita con la señora y ella te arreglaba lo que quisieras. Por supuesto, no había ni amante, ni citas, ni arreglo, pero créanme que he conversado con señoras muy distinguidas – por no leer ni el periódico – que estaban “enteradísimas” del asunto. Así es Lima Virreinal. Y no va a cambiar.

Supongo que esta fue la gota que derramó el vaso. Pero tarde pues, muy tarde.

La realidad política tanto del Presidente, como de su esposa, es sombría. Tienen que reconstruir una imagen destruida por imputaciones que no son claras -ni siquiera se le ha podido decir a esta señora por qué delito se le investiga como para justificar su cambio de invitada a investigada – pero que el grueso público ya percibe como definitivamente oscuras. No importa ya por qué, pero todo huele mal.

La Comisión que investiga a Martín Belaúnde Lossio tiene por objeto principal el estudio de la conducta de éste sujeto. ¿Por qué? Por sus nexos con la contratación de obra pública que ha resultado perjudicial para el erario nacional. Ese es el encargo central. A través de  la contratación de Antalsys como he denunciado yo desde que estuve en Puerto Maldonado en el 2014 – mucho antes de su fuga a Bolivia – Belaúnde Lossio dejó probanza por doquier de actividades, por decir lo menos, ilícitas. Sus relaciones personales para obtener contratos de obra pública fueron construidas con los Presidentes Regionales, algunos hoy prófugos de la justicia, cosa aburridísima que no le interesa a nadie investigar.

¿Esta actividad de gestión de intereses alcanza al Presidente de la República? Hasta ahora  no se conoce prueba de ello. Hoy preso (por el caso Ancash) Belaúnde Lossio no ha aportado prueba alguna contra los Humala pese al escándalo que se hizo durante su fuga sobre el inventado “pacto Evo- Ollanta” para no traerlo. (Qué papelón ¿no coleguitas?) Pero, como la Constitución prohíbe investigar al Presidente, entonces ¿vamos por su esposa? ¿En qué clase de republiqueta bananera nos ha convertido el Congreso?

Si el Apra quiere una Mega Comisión- Humala  que se entretenga examinando todos los actos de este régimen, solo tiene que esperar poco más de un año para hacerlo. Si esa es su venganza política  por los Narcoindultos, que tenga paciencia y que gane las elecciones. Pero convertir a la Comisión MBL en esa Mega Comisión es un exceso que Marisol Pérez Tello debió parar hace rato. Hoy, con todo el lío del secreto de la sesión y el acta de las preguntas al supuesto amante ha perdido por goleada. Tarde para Heredia, pero “más que sea” hoy (el martes) les ganó el partido.

“Se cree usted una torre de marfil” dijo el congresista Mulder a la señora Humala, después de meterla en la moledora de carne humana.  Que hipocresía. Todo este circo de mentiras, al que la prensa se ha prestado babeando por “primicias” que no denuncian nada, es organizado por ellos mismos. Conozco sus métodos en carne propia. En el Perú, la única torre de marfil es Alan García. Intocable. Oleado y sacramentado por el fiscal Peláez, por si hiciera falta.
¿Y la verdad? ¿A alguien le interesa en esa Comisión?

sábado, 11 de julio de 2015

EL CORCHO PEDAGÓGICO

NUESTRO JUSTO RECONOCIMIENTO A LOS VERDADEROS MAESTROS DE AULA. 

 En el Perú, necesitamos más maestros como el Supervisor del presente mensaje; y la reestructuración urgente de todo el Sistema de Formación Pedagógica, eliminando, previa elaboración de Ley, la desigualdad existente entre Universidades e Institutos Pedagógicos, quienes en un mismo número de años, "forman docentes", en todo un proceso, cuyo producto final, por lo general, son maestros (as) sin aptitudes y capacidades para afrontar situaciones como las del presente caso.

 Cuando el maestro tiene una mediocre formación y carece de vocación o alma de maestro, nunca encuentra el corcho. Un Supervisor visitó una escuela primaria En su recorrido observó algo que le llamó la atención: una maestra estaba atrincherada detrás de su escritorio,y los alumnos hacían un gran desorden. El cuadro era caótico.

 Entonces, decidió presentarse: "Permiso, soy el Supervisor ¿Algún problema?" "Estoy abrumada señor, no sé qué hacer con estos chicos...No tengo láminas, no tengo libros, el ministerio no me manda material didáctico, no tengo recursos electrónicos, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles..." 

 El inspector que era un "Docente de Alma", vió un corcho sobre el desordenado escritorio, lo tomó y con aplomo se dirigió a los alumnos: ¿Qué es esto?, Preguntó: “Un corcho señor "....gritaron los alumnos sorprendidos. "Bien, ¿De dónde sale el corcho?". "De la botella señor. Lo coloca una máquina...", "del alcornoque... de un árbol"... "de la madera...",respondían animosos los niños. "¿Y qué se puede hacer con madera?", continuaba entusiasta el docente. "Sillas...", "una mesa...", "un barco! ". Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja?. ¿Quién hace un mapa en el pizarrón y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito?. ¿A qué provincia o departamento pertenece. ¿Cuál es el otro puerto más cercano?. ¿A qué país corresponde?. ¿Qué poeta que conocen, nació allí?. ¿Qué produce esta región?. ¿Alguien recuerda una canción de este lugar?

Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de música, economía, literatura, religión, etc. La maestra quedó impresionada. Al terminar la clase le dijo conmovida: "Señor nunca olvidaré lo que me enseñó hoy. Muchas Gracias".

 Pasó el tiempo. El inspector volvió a la escuela, buscó a la maestra, y nuevamente la encontró acurrucada detrás de su escritorio, con los alumnos, otra vez en un desorden total... "Señorita ¿Qué pasó? ¿No se acuerda de mí?. Sí señor ¡Cómo olvidarme! Qué suerte que regresó. No encuentro el corcho. ¿Dónde lo dejó?"

¿ Tiene Ud. idea de cuántos docentes como esta profesora tenemos en las escuelas peruanas?. Esto si que es didáctico; especialmente para la mediocridad con que se desempeñan algunos maestros en nuestras escuelas.

sábado, 2 de mayo de 2015

TÍA MARÍA: EL PERÚ SE NOS PUDRE

Por Claudia Cisneros Y es culpa de los políticos. Es culpa de los angurrientos empresarios. Y es culpa del modelo neoliberal que ha colocado la ganancia, el dinero, el lucro por encima de cualquier cosa y de todo. Por encima de las personas, por encima de los valores, por encima de la calidad y la cualidad. Todo lo que no pueda cuantificarse no sirve, es accesorio o absolutamente secundario cuando no prescindible. Incluyendo las personas, incluyendo la educación de calidad, la cultura, incluyendo el ejercicio de la justicia. Ese modelo todo lo corrompe: el ejercicio de la política,  el ejercicio del control policial y judicial, el ejercicio del libre mercado. El Estado de Derecho y hasta la democracia son prescindibles si obstaculizan la generación de dividendos. Si no sirven para asegurar los dineros de los poderosos y el poder de los adinerados, entonces se atropella, se aplasta o se aniquila.
Lo de Tía María es solo un capítulo más de una historia que se viene repitiendo una y otra vez en los principales conflictos sociales: el empresario angurriento y prepotente; el gobierno presionado (o que se deja presionar) y que se pone del lado de la empresa; la desconfianza de la población por el sesgo habitual del gobierno en su privilegio a la empresa; el paro unos días; el bloqueo luego de la sordera e insensibilidad social del gobierno; la represión, la brutalidad, los detenidos, los heridos y finalmente los muertos. Siempre llegamos a los muertos, a la indignación, a las investigaciones que no llegan a ninguno de los lados a los que realmente tienen que llegar, las responsabilidades políticas y penales de gobernantes y autoridades (como en Bagua).
Es no solo ridículo, como ha dicho Marco Sifuentes (http://bit.ly/1GvGVwZ), sino desalentador, agotador, suicida, lesivo para el país, para la paz social, para la maldita política. Porque la gente queda cada vez más harta, hastiada y asqueada. Y los gobernantes, ministros, policías, jueces y fiscales cada vez más desprestigiados. Y eso lesiona la misma fibra de la democracia, el tejido mismo de la sociedad. Eso nos está pudriendo por dentro.
Un corrupto policía (que responde a un alto mando ¿policial o empresarial?) ‘sembrando’ a un agricultor con un arma para que un corrupto periodista de planta o a destajo) tome una foto amañada y un corrupto diario (siempre ultraderechoso) la use para criminalizar la protesta, para tildar a los manifestantes que están en contra del proyecto de terroristas. ¿Cuántas veces habrá pasado sin ser registrado en video? ¿Cuántas veces ese y otros medios, la policía, el gobierno, la empresa interesada habrán propiciado, sino pagado, para ejecutar estas despreciables manipulaciones?
¿Hasta dónde quieren? ¿La clase política y dirigente es tan cínicamente ciega que no se da cuenta de lo que está gestando? ¿De qué sirven las grandes cifras macroeconómicas sin derechos, sin justicia o paz social? ¿De qué sirve un gran proyecto de inversión que ha nacido muerto por la pésima reputación de la empresa que promete lo que la gente sabe que no cumplirá y que el gobierno quiere imponer a balazos? ¿De qué sirve el crecimiento del país si un humilde agricultor puede morir asesinado con una bala policial como si su vida fuera prescindible solo por defender su mínimo sustento de vida, sus cultivos que siente amenazados? ¿Es que no se dan cuenta o quizás, me inclino por creer esto, les importa tres carajos? Quizás, y me inclino por pensar esto, a esos empresarios solo les importa hacer dinero aun cuando cueste vidas, paz social, conflicto, atropello, abuso o asesinato. Solo les importa asegurar la mayor ganancia, al menor costo de inversión, a través del poder político en turno. Y al poder político de turno solo le interesa asegurarse la mayor ganancia posible en el poco tiempo asegurado en el cargo. Y en el medio quedamos todos nosotros, a merced de la ambición desmedida por el dinero, por la ganancia a costa de sangre. Están gestando un horrible, terrible, abominable monstruo que nadie, nadie quiere volver a ver. No sean imbéciles.

domingo, 19 de abril de 2015

ALAN GARCÍA TRAIDOR A LA PATRIA: EL ROBO DE LOS 12 MIRAGE

Mirage

CARLOS MALPICA : "PAJAROS DE ALTO VUELO"

La compra de aviones Mirage 2000, a mediados de los 80, se ha convertido en una maldición para la Fuerza Aérea del Perú (FAP). Sigue siendo una sombra que amenaza con oscurecer aún más nuestro alicaído programa de modernización de las Fuerzas Armadas. El segundo Gobierno de Alan García ordenó la reparación de estas aeronaves al costo aproximado de 140 millones de dólares, pese a que debieron ser retiradas de nuestra flota por su antigüedad. En otras palabras, el Estado ha gastado pólvora en gallinazo. ¿Cómo empezó esta larga historia?
ESCRIBE: LLAMIL VÁSQUEZ VALENCIA
El desaparecido exsenador de la Izquierda Unida, Car­los Malpica, denunció en 1993, en su libro póstumo Pájaros de alto vuelo, que Alan García recibió, al inicio de su primer Gobierno (1986), una coima de más de 100 millones de dólares por frustrar la compra aprobada de 26 aviones Mirage 2000 a las empre­sas francesas Avions Marcel Dassault, Thomson-CSF y Snecma al precio de 650 millones de dólares.
García, al asumir la presidencia de la República el 28 de de julio de 1985, se presentó como un adalid de la paz al anunciar que el Perú solo iba a ad­quirir 12 Mirage 2000 de los 26 que el Gobierno de Fernando Belaúnde había encargado mediante los con­tratos denominados Júpiter I y Júpiter II. “Anuncio a los pueblos del mundo nuestra decisión de reducir sustancial­mente las compras de material bélico, comenzando por el recorte del núme­ro de aviones Mirage, cuya compra ac­tualmente está en trámite”, mencionó con solemnidad.
Los invitados, entre presidentes e importantes personalidades de la po­lítica mundial, no se imaginaban que detrás de ese discurso se escondía la intención de recibir una sustanciosa “comisión”, a decir de Malpica. Entre los asistentes a la asunción de mando en el Congreso estaba su cómplice en esa jugada maestra, el conocido trafi­cante de armas Abderramán El Assir, originario del Líbano.
ALAN VIAJA A MARRUECOS
El 21 de junio de 1985, El Assir había trasladado en su jet particular al en­tonces mandatario electo Alan García hasta la ciudad de Rabat, en Marrue­cos, para conversar con el presunto empresario libanés sobre unas supues­tas inversiones en pesca y en los fosfa­tos de Bayóbar, en Piura.
Mirage ALAN
El expresidente Alan García anuncia la reducción de la compra de los Mirage 2000 al asumir la presidencia en 1985.
Según Malpica, García usó el dere­cho del Perú, estipulado en el contra­to, de decidir sobre el destino de los 14 aviones que dejaba de comprar, para orientar su venta a otros países. 
Con el aval de los Gobiernos peruano y francés (y el visto bueno de las empre­sas fabricantes), el traficante El Assir vendió a un precio estratosférico los 14 Mirage 2000 a varios países árabes. En esta operación –asegura Malpica–, el entonces joven presidente peruano, su amigo El Assir y otros, se embolsi­caron más de 100 millones de dólares.
Abderraman El Assir
Traficante de armas Abderraman El Assir.
El multimillonario negociado se vio favorecido por el hecho de que los países de Europa Occidental y los Estados Unidos tenían acuerdos de no vender material bélico a los países árabes. El caso es que, desde esa vez, el Perú se quedó solamente con 12 Mi­rage 2000, que ahora están en un ab­surdo proceso de reparación por deci­sión del mismo García en su segundo mandato.
Fuentes de la FAP informaron a Velaverde que, de los 12 Mirage 2000, solo faltan reparar cuatro. Estos avio­nes fueron comprados ‘pelados’, es decir sin bombas, kits para bombas láser y misiles de corto alcance. Ahora los aviones modernos tienen misiles de largo alcance, radares y pantallas multipropósito. En consecuencia, di­chos Mirage 2000 solo sirven para los desfiles, y modernizarlos costaría más de 800 millones de dólares. “Con esta suma se podrían comprar aviones mo­dernos como el Eurofighter, que está 120 millones de dólares; o un Sukhoi Su-30, que está 60 millones. Brasil tie­ne 12 Mirage 2000 que va a dar de baja el próximo año, pues tienen una tec­nología que ya es obsoleta”, aseguran nuestros informantes especializados en la materia.
UNA OSCURA HISTORIA
La novela de la adquisición de los Mi­rage 2000 se remonta a 1981, cuando estalla el conflicto de la Cordillera del Cóndor con Ecuador y el Consejo de Defensa Nacional acordó adquirir un escuadrón de 16 aviones F-16 de fa­bricación norteamericana. El entonces Comandante General de la FAP, Te­niente General Hernán Boluarte, con­tó que los gringos ofrecieron sus F-16 con motores reciclados de la Segunda Guerra Mundial. “Nos querían dar un Mercedes Benz con un motor de Volkswagen, lo cual era inadmisible”, comentó a oficiales de su institución. Esa compra no se realizó.
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Perú le vendió 10 Mirage 5 a Argentina, para que este país pueda usarlos en la Guerra de Las Malvinas.
Previamente, la intención de mo­dernizar nuestra aviación nace en ene­ro de 1979 cuando la FAP transmite la Directiva de Planeamiento 17-1, que expresa la necesidad de adquirir aero­naves de última generación. Luego, en abril de 1982, cuando estalla la Guerra de las Malvinas entre Argentina e In­glaterra, el Perú le vendió (es falsa la versión de que se “prestó”) al Gobier­no argentino diez aviones de combate Dassault Mirage 5, con los que ya con­taba nuestra Fuerza Aérea, para pagar la cuota inicial de la flota de los 26 Mi­rage 2000 que se planeaba adquirir.
El excomandante general de la FAP, Boluarte, expuso el asunto ante la Comisión Investigadora del Senado, que averiguaba las conexiones entre la compra de los aviones Mirage 2000 realizada por el expresidente García y el Banco Internacional de Crédito y Comercio (BCCI), entidad famosa por estar implicada en el blanqueo de dinero procedente de los carteles co­lombianos de la droga y del dictador Manuel Antonio Noriega de Panamá.
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El exsenador Carlos Malpica denunció que Alan García recibió una millonaria coima por reducir la compra de aviones Mirage 2000 a Francia.
“En abril del 82, el primer minis­tro Manuel Ulloa me consultó si era posible entregarles unos aviones a nuestros amigos argentinos. Yo le ma­nifesté que podíamos entregar hasta diez (de los Dassault Mirage 5 que ya tenía el Perú), siempre y cuando sean repuestos dentro de estas adquisicio­nes nuevas que se estaban haciendo. Entonces, me aceptó”, declaró Bo­luarte en una sesión reservada de la comisión senatorial realizada el 23 de setiembre de 1991.
El exjefe de la FAP informó a los pa­dres de la patria que el Perú recibió 50 millones de dólares por esa escuadrilla de Dassault Mirage 5, que quince años atrás había costado 20 millones. Esta semana hemos tomado conocimien­to, por nuestras fuentes militares, que la proyectada compra de los otros 26 Mirage 2000 demoró en concretarse porque funcionarios del Ministerio de Economía se enfrascaron en una gue­rra por la repartija de coimas.
Boluarte comentó que, cuando García asume la conducción del país, las empresas francesas ya habían en­tregado, el 7 de junio de 1985, dos aviones al entonces comandante de la FAP, César Enrique Praelli, como par­te de la compra ya programada de las 26 aeronaves. De pronto, el Gobierno aprista canceló el 6 de noviembre de 1986 la compra de 14 aviones, según el plan de compra del contrato Júpiter I; y solo respetaron la adquisición de los 10 aviones del contrato Júpiter II, que serían entregados con posterioridad y se sumarían a los dos ya recibidos por la FAP en el Gobierno de Fernando Belaúnde. Tal como lo denunció Mal­pica en su libro.
AVIONES DE PAPEL EN EL CENEPA
El primer Gobierno de Alan García no solo fue el responsable de reducir la compra de los Mirage 2000. Las em­presas francesas le quitaron su equi­pamiento a las diez aeronaves que sí se compraron y, además, elevaron el precio. El excomandante de la FAP, Boluarte, explicó en un informe que “se les quitó las contramedidas elec­trónicas, nos cobraron el simulador de vuelo, no nos entregaron el software de la computadora de vuelo, haciendo que tuviéramos que gastar como me­dio millón de dólares en el conflicto del Cenepa (1995) para cambiarle la configuración a tres aviones; y que du­rante las operaciones, nos bloquearon electrónicamente los radares”.
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Perú solo compró 12 aviones Mirage 2000 de los 26 proyectados. Las aeronaves llegaron en tres viajes.
El exjefe de la FAP recuerda amar­gamente que el daño económico y la capacidad operativa reducida de los Mirage 2000 fueron evidentes en el conflicto del Cenepa. Por su parte, in­formantes de Velaverde corroboraron que la FAP reconoció en un informe supuestamente secreto que las fuer­zas ecuatorianas le infligieron duros golpes a las aeronaves peruanas entre las que figuraban… ¡los Mirage 2000 como los más modernos!
En dicho conflicto, el Perú tenía 100 aparatos de combate, pero solo se hallaban operativos tres Mirage 2000, siete Sukhoi 22, cuatro Canberras, ocho A-37B y cinco helicópteros ar­tillados Mi-25. Nuestros Mirage 2000 no contaban con misiles aire-aire de corto y de mediano alcance, lo cual, evidentemente, les restaba eficacia en combate. Como era de esperar, los ecuatorianos nos derribaron 9 avio­nes y un helicóptero, entre ellos dos Sukhoi 22, un A-37B, un Canberra y dos helicópteros Mi-25. En buena cuenta, “nos sacaron la mugre”.
Ecuador potenció sus fuerzas ar­madas después del conflicto de 1981. En 1995 la Fuerza Aérea del Ecuador era una de las mejores equipadas de la región con 12 Mirage F1, 10 Kfir, 10 Jaguar MK.1 y 10 A-37B. Fuentes mi­litares informaron que los Sukhoi pe­ruanos fueron abatidos por Mirage F1 ecuatorianos, mientras que un A-37B fue derribado por un Kfir ecuatoria­no. Los ocupantes de los Mi-25, del Sukhoi y del Canberra murieron. Los pilotos del A-37B se salvaron al eyec­tarse a tiempo.
Actualmente, la FAP apuesta por modernizar sus 19 MIG 29. Rusia ya modernizó ocho MiG-29S a un es­tándar conocido como MiG-29SMP. Konstantin Biriulin, subdirector del Servicio Federal de Cooperación Técnico Militar de Rusia, informó en mayo que los Gobiernos del Perú y Rusia firmarían un contrato para la modernización de un segundo lote de ocho aviones MiG-29. Otras tres uni­dades de la variante MiG-29SE fueron adquiridas directamente a Rusia.
Queda preguntarse si hubiera sido mejor destinar los 140 millones de dó­lares para los MIG 29 en vez de usarlos para reparar los Mirage 2000. En este país de las maravillas todo es posible y no sería extraño que en el futuro otro presidente destine una millonaria suma para resucitar los obsoletos tan­ques T 55 con sabe Dios qué cuento. Y quién sabe, a alguno se le ocurra reflo­tar el buque Oroya y “tunearlo” para combate. No quiera el destino otra guerra.

¡ PERUANOS NUNCA OLVIDEIS LA TRAICION DE ALAN A LA PATRIA !

martes, 31 de marzo de 2015

EL APRA Y ORELLANA ROBARON AL PAÍS MAS DE 50 MILLONES DE SOLES



Lo que el APRA quiere ocultar... super interesante

Todo el mundo ya sabe que el hermano de Velásquez Quesquén está metido en un lío. Pero la investigación que vamos presentar, realizada por el periodista Christopher Acosta para la revista PODERes mucho más grande. Revela – probablemente – una organización delictiva enquistada en el Estado durante el gobierno aprista.


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Resulta que dos de los programas más publicitados del segundo gobierno de Alan García sirvieron casi exclusivamente para queOrellana desfalque por millones al Estado peruano. ¿Te parece que exageramos? Vamos a ir paso con esta investigación que desnuda a los Colegios Emblemáticos y “Agua para Todos”.
Volvamos al segundo gobierno de Alan García; específicamente: enero de 2009.

1. Ministro aprista José Chang crea las condiciones perfectas

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Por si no lo recuerdan, él es José Antonio Chang. Foto: El Comercio
En esa fecha, José Antonio Chang – por entonces ministro de Educación – fue parte de la creación del programa aprista de remodelación de los “Colegios Emblemáticos”. En esta iniciativa, establecida a partir de un decreto de urgencia, Chang autorizaba al ministerio hacer contrataciones directas.
Documento original aquí
Extracto del decreto de urgencia N°004-2009. Documento original aquí

Por cierto, este decreto podría valerle una denuncia constitucional al expresidente Alan García y al propio exministro de Educación. Pero continuemos con la historia. En octubre de 2010, el Minedu le otorgó la buena pro sin concurso público (gracias, decreto) alconsorcio Clorinda Matto de Turner para remodelar y equipar un colegio cuzqueño del mismo nombre. En este punto, la historia se pone interesante.

2.  Los niños terminaron estudiando en la calle

El consorcio ganador estaba conformado por las empresas Sansón S.R. L. y Chung & Tong Ingenieros. Tenían un plazo de 300 días para acabar las obras y recibirían más de 31 millones de soles. Una vez ganada la buena pro, la empresa Sansón solicitó un adelanto de más de seis millones para iniciar las operaciones. 
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Niñas de Colegio Emblemática Clorinda Matto de Turner llevan clases en la calle. Foto: Cusco Noticias

Sin embargo, la constructora dejó inconclusa la obra. Como indica la investigación de PODER, esto obligó a que cientos de escolares llevaran clases en colegios aledaños. ¿Por qué el Ministerio de Educación aceptó dar un adelanto? ¿Qué documentos presentaron? ¿Quién estaba detrás de todo esto?

3. El viejo truco de las cartas fianza de Orellana

Para poder ganar un concurso con el Estado, las empresas necesitan demostrar que son solventes. Una forma que tienen es presentar una carta fianza, que sirve como garantía. En el caso que estamos viendo, el consorcio adjuntó una carta fianza de Coopex, la cooperativa de Orellana acusada de estafar al Estado por más de 56 millones de soles. El Ministerio la aceptó a pesar de que la cooperativa no contaba con autorización de la SBS.

Esta es la antigua web de Coopex. Ahí está Orellana. Imagen: el 5to pie del gato
Esta es la antigua web de Coopex. Ahí está Orellana. Imagen: el quinto pie del gato

Coincidencias de la vida: menos de un mes después de ganar la buena pro, y antes de que se hiciera humo, la constructora Sansóngiró un cheque a favor de Coopex por seis millones de soles (ojo: casi el mismo monto que le habían adelanto). El Estado nunca recuperó el dinero que otorgó a la constructora.

Este es el cheque por 6 mil
Este es el cheque por 6 millones de soles. Imagen: Revista PODER
Todo no acaba ahí. Ese mismo día, se giraba otro cheque. Alguien relacionado con el gobierno aprista era el beneficiado.

 4. Constructora pagó más de 180 mil soles al hermano de Velásquez Quesquén

Según revela la investigación, el 12 de noviembre del 2010, una de las empresas del consorcio giró un cheque por 183 mil soles (exactamente el 3% del adelanto que obtuvo). ¿Quién era el beneficiario? Nada menos que el hermano de Velásquez Quesquén, quien por ese entonces acababa de dejar el cargo de primer ministro.
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este es el cheque donde se da cuenta de que el hermano de Velásquez Quesquén recibió más de 180 mil soles. Imagen: Revista PODER

Es decir, menos de un mes después de recibir un adelanto y abandonar la obra, giraron un dineral al hermano del hombre fuerte del Gobierno que aprobó su contratación sin concurso público. ¿Así o más claro? Velásquez Quesquén se ha desvinculado de las actividades económicas de su hermano y aseguró no conocer a Orellana.

Niega tener
Niega tener cualquier tipo de vínculo con Orellana y las actividades de su hermano. Foto: La República

Sin embargo, no ha respondido por las acusaciones que se le hacen a Rodolfo Reyna Salinas de ser socio de Rodolfo Orellana. Este señor es hombre de confianza de Velásquez Quesquén: ha sido jefe del gabinete de asesores en la PCM cuando el congresista era primer ministro y actualmente es su asesor en el Congreso.
Si hasta aquí todo les parece muy raro, agárrense: este solo es uno de vaaarios casos.

5. La gran estafa de “Agua para todos”

Si todo lo que han leído arriba les parece alucinante, agárrense. Es solo, como ya mencionamos, uno de los tantos casos. El mismo accionar de Coopex ocurrió con otro de los programas emblemáticos del segundo gobierno aprista: Agua para todos. De hecho, la mayor cantidad de obras que usaron cartas fianzas de Coopex fueron financiadas por este programa entre 2008 y 2011.
La investigación revela que Agua para Todos se ejecutó durante dos años sin manual de supervisión; y cuando este ya estuvo aprobado, tampoco se cumplió. En total, el ministerio sólo fiscalizó el 3,3% del número de proyectos que financió. Pero la situación real del programa es impresionante: la revista PODER asegura que un buen número de obras, para las cuales el ministerio de Vivienda transfirió recursos, ahora se encuentran inservibles.

El programa "Agua para todos" fue emblemático del gobierno aprista. Foto: La República
El programa “Agua para todos” fue emblemático del gobierno aprista. Foto: La República

La revista misma viajó hasta Loreto, Huánuco y Tacna, donde comprobó que las obras de agua para todos no sirven para nada. Y adivinen: todas esas utilizaron cartas fianzas de Coopex. Como ven, la cooperativa de Orellana tiene un mismo modo de operación: ayuda a empresas constructoras a ganar procesos de licitación emitiendo fraudulentas cartas-finanzas. Cuando la empresa es elegida, pide un adelanto y desaparece. Y ni bien el Estado intentaba ejecutar la carta fianza, Coopex se negaba a hacerla efectiva.
De esta forma, repetida en 18 de las 24 regiones del país, el brazo económico de Orellana ha protagonizado un desfalco millonario entre el 2008 y 2011. Se estima que Coopex giró más de 80 millones de soles en garantías. Sólo entre los programas Agua para Todos y Colegios Emblemáticos, Coopex avaló cartas fianza por 50 millones de soles.

Lo más impresionante es que el OSCE – el organismo que supervisa las compras estatales- no tiene idea de la magnitud de esta desfalco que se hizo al Estado; aunque estamos hablando de decenas de millones de soles.

Esta ha sido la historia de la extraña relación entre el gobierno del doctor Alan García y Rodolfo Orellana. Ahora esperemos que la Comisión Investigadora del Congreso llegue al fondo de esta historia, que es mucho más grande que el hermano de Velásquez Quesquén.

martes, 24 de marzo de 2015

GARCÍA DEBE SER INHABILITADO

CUANDO EL DESACATO ES UN GESTO MORAL

Escribe César Hildebrandt




0 alentamos la rebeldía o nos hundimos todos en el lodazal propuesto por la judicatura.

El señor Alan García está feliz. Mirko Lauer también. Lo mismo sus voceros concentrados (García opera el mila­gro de reunir a los Miró Quesada y a los bustos parlantes del mohmismo en un solo propósito en­cubridor). Hasta Juan Paredes Castro, siempre de ocasión, está exultan­te como si acabara de cazar a un buen mamut.

Pero que García no se la crea. Que un pestífero poder judicial controla­do por el Apra lo haya "liberado" for­malmente de las incomodidades de la Megacomisión no significa que sus narcoindultos dejarán de ser parte de su prontuario. Lo seguirán siendo.

García es un foco infeccioso para la política peruana. Es un hombre que se hizo rico echando mano a toda la plata negra que la política y el poder presidencial le pusieron a su alcance. Es au­tor mediato, mucho más que Fujimori, de cuantiosas masacres. Es el más exi­toso fugitivo de la justicia penal gracias a prescripciones, arreglos bajo la mesa y servicios mugrientos del poder judi­cial acovachado que padecemos.

Que García no haya pasado por la cárcel es una demostración cabal de lo que es, fatalmente, el Perú. Que a García no lo pueda investigar el Con­greso sin que meta la mano un juez "ad hoc" dice mucho de la crisis de la democracia peruana, impotente, desde su parálisis institucional, para poder garantizar la seguridad ciuda­dana o la aplicación de una justicia igualitaria.

Alan García es la continuidad de­generada de un partido que Haya de la Torre ya había convertido en una sucursal oligárquica después de su alianza con la derecha más dura de los años 6o. Después, con el golpe de los militares peruanos nasseristas de 1968, Haya pretendió darse un aire reformista diciendo que el programa de Velasco era un plagio del ideario original aprista. Sin embargo, hizo todo lo posible para que Velasco fra­casara y aquel 5 de febrero de 1975 fueron fuerzas apristas las que ayu­daron a desatar el caos y el saqueo de Lima. Ese fue el comienzo del fin del velasquismo, el más serio intento de cambiarlo todo desde arriba y a la fuerza.

A finales de los 70, con Haya lan­guideciendo, el Apra terminó siendo un partido ficticiamente dividido. Por un lado estaba el ala conser­vadora, representada por Andrés Townsend, y por el otro una facción supuestamente de izquierda, la en­carnada por Armando Villanueva. Pero esta última, que controlaba el aparato, era retórica pura.

La impunidad dotó al personaje de una redoblada desfachatez. Confundió el discutible perdón mal habido y, más bipolar que nunca, se irguió en líder casi insurreccional de la oposición a Toledo

Y muchos de sus voceros, incluido su líder, es­taban demasiado cerca del narcotraficante Carlos Langberg como para que alguien los tomara en serio.
La derrota electoral de Villanueva en 1980 ca­tapultó a García, la joven promesa acunada por Haya. Este hizo en tres años -de 1985 a 1988-lo que a Haya le había costado déca­das: empezar como revolucionario y terminar como un dudoso social demócrata de dientes para afuera. Cla­ro que García le puso un ingrediente que Haya, a pesar de sus vicios per­sonales y sus extenuantes secretos, no había frecuentado: el robo de fondos de campaña, las comisiones por re­venta de armas, las coimas por obras de infraestructura, el carrusel de dó­lares MUC con testaferros como su amigo Alfredo Zanatti, quien compró 25 millones de esa divisa subsidiada y alguna vez recibió un fax de García exigiéndole cuentas sobre un episodio contable (todo está en el expediente respectivo).

García, que había pertenecido a la mesocracia del lado más modesto de Miraflores y que jamás tuvo trabajo conocido (con excepción de su fugaz tránsito por la abogacía defendien­do sin éxito a un par de narcos), se hizo millonario en dólares gracias a su paso por la presidencia. Se com­pró inmuebles en Lima, Bogotá, Pa­rís. No pagó una sola de sus felonías. Vivió sin trabajar entre París y Bogo­tá recurriendo a los intereses de sus cuentas. Y al final, con el colapso del régimen de Fujimori -monstruo que él creó desde Palacio con la colabora­ción de "La República" y "Pajina Li­bre"-, la democracia, devuelta pero no limpia, resucitada pero no escar­mentada, organizó sus prescripcio­nes y toleró su regreso y hasta su candidatura. Como siempre. Como con Piérola. Como con los Prado.

La impunidad dotó al personaje de una redoblada desfachatez. Confun­dió el discutible perdón mal habido y, más bipolar que nunca, se irguió en líder casi insurreccional de la oposi­ción a Toledo. No es de extrañar que en el 2006 el país anético que es el Perú lo llevara a la presidencia. Al fin y al cabo, el asunto era cerrarle el paso a un exmilitar que proponía cambios importantes. Un García aliado, como Haya, de la peor y más rapaz dere­cha llegó a su segundo mandato. Y los robos continuaron, los decretos con fe de erratas para hacer obras de más de 250 millones de soles se pu­blicaron, las coimas se reprodujeron en todos los ministerios y la fortuna de García, acrecentada ya durante la campaña electoral que financió una plutocracia más asustada que nunca, se hizo más grande que nunca.

Y a todo eso este individuo añadió la infamia de los narcoindultos. Cuatrocientos delincuentes parecidos a ese Carlos Langberg que financió al Apra y abasteció de cocaína a algu­nos de sus dirigentes salieron a la calle con la firma del presidente de la república. Esta es una vergüenza que ningún país ha sufrido, un estig­ma que nos atañe a todos y que hoy la prensa del lodazal pretende pasar por alto.

La Megacomisión lo pescó. Y, como lo demostró el magnífico ar­tículo que al respecto publicó este semanario la semana pasada, toda la argumentación de García fue des­baratada. No quería descongestionar las cárceles, como decía (para eso hubiese indultado a reos sentencia­dos por delitos contra el patrimonio, que eran la mayoría, o no habría con­mutado las penas de quienes ya es­taban en sus casas en un régimen de semilibertad). No. Lo que quería este hombre sin escrúpulos era liberar a bandas enteras de narcotraficantes, incumpliendo así el artículo 8 de la Constitución y creando un sórdido sistema paralelo de justicia sin pu­nición. ¿Cabe algo peor en un país amenazado desde su médula por el narcotráfico?

Todo eso ha sido descubierto por la Megacomisión. Y por eso el poder judicial, el que hizo de César Álvarez un hombre inalcanzable para la justi­cia en Áncash, ha tenido otra vez que intervenir.

Un periodista del extranjero po­dría creer que Alan García está libre de polvo y paja gracias al espurio fa­llo. Pero los peruanos sabemos qué calidad tienen la mayoría de nues­tros jueces, de qué aguas turbias pro­ceden, a qué acequias se acercan a beber. Y de qué modo el Apra reina entre sus filas.

Lo que quería este hombre sin escrúpulos era liberar a bandas enteras de narcotraficantes, incumpliendo así el artículo 8 de la Constitución y creando un sórdido sistema paralelo de justicia sin punición. ¿Cabe algo peor en un país amenazado desolé su médula por el narcotráfico?

Cuando mucha gente pregunta por qué los in­teligentes y los decentes se alejan de la política, por qué a los jóvenes los corroe el asco o el escepticismo o la rabia cuando les mientan la palabra "política", pues esta es la respuesta: porque la nues­tra tiene en su menú estelar a un pre­sidente ladrón que está en la cárcel, a uno semejante que está siendo inves­tigado y que debería terminar en ella y a un tercero, gemelo de los otros, que es socio de jueces y mandatario informal del Ministerio Público.

Desacatar el fallo del poder judi­cial es un deber moral del Congreso. No puede haber respeto a un poder judicial que mete la uña para salvar a un favorito argumentando que no fue debidamente citado cuando la aludida invitación de la Megacomi­sión tiene cuatro páginas y abunda en precisiones.

Inhabilitar a García no es una op­ción. Es una necesidad para devol­verle al país la oportunidad de ser otra vez respetable.