martes, 22 de marzo de 2016

Ernesto Luyo Arias · Colegio Ntra. Sra. de Guadalupe
La prensa basura y sus seudo-periodistas como la Chichi Vlenzuela, Jaime Chincha, Rey y Reyna, Barba Caballero, etc, han logrado durante los años recientes que los peruanos no debatan sobre los grandes problemas que tiene el país y en su lugar han puesto como agenda los chismes, las calumnias y el cuco del terrorismo con acusaciones sin fundamento que terminan en el olvido pero que actuan como psicosociales para distaer la opinión pública. En esta tarea cuentan con la complicidad de politicos corruptos e inescrupulosos que suelen ser sus invitados o figurettis favoritos en especial fujimoristas y apristas.
La Chichi Valenzuela arrastrada sirviente de los intereses extranjeros, ha estado durante buen tiempo tratando de desacreditar a la izquierda, en especial Marco Arana y Gregorio Santos, acusandolos de terroristas antimineros por haber respaldado y apoyado a los pueblos que se han resistido a la contaminación y el envenamiento producido por la actividad minera de Yanacocha y, Southern Perú, con sus depredadores proyectos en Conga, Tia Maria, Espinar.
Ls consecuencias fatales que sufran sus propios paisanos arequipeños, le interesa un pito y ahora nos ha salido con el cuento de las Agendas de Nadine con un experto que no representa a nadie, pero ha conseguido arrastrar a toda la prensa basura en su asquerosa calumnia, asi como tirarles una distractiva tabla de salvación a politicos mafiosos y dinosaurios como García, Keiko, Del Castillo, Mulder, Quesquen, Alcorta, Spadaro, etc, todos cuales estan dispuestos a vender su alma al diablo con tal de lograr su reelección y seguir prendidos de la Teta del Estado.

domingo, 20 de marzo de 2016

SOMOS INTOLERANTES A LA PODREDUMBRE FUJIMORISTA

Intolerante a la podredumbre


Claudia Cisneros
Hay un cierto odio que es sano. Porque marca el límite del rechazo a lo obsceno inadmisible, en este caso, el fujimorismo de la peor estirpe. Keiko Fujimori ha resultado ser la mejor representante del fujimorismo que bebió a temprana edad de su padre, y que, muy precozmente, hizo suyo al tomar el puesto de su madre como primera dama. Con mucho maquillaje, tacones y aires de glamour 8 http://goo.gl/fiUE6h), Keiko vivía su fantasía de poder y popularidad cual consorte de su padre, a costa de las más brutales torturas infligidas a su madre por orden de su papá. Keiko, impávida, públicamente no solo jamás defendió a su madre, sino que la reemplazó. Keiko no solo no tuvo el menor atisbo de empatía y humanidad con ella, no se inmutó y siguió sonriendo a las cámaras y flashes. Keiko no tiene corazón. (https://goo.gl/sWZvxG)
 
Desde joven supo cómo manipular, mentir, jugar en pared para contener el poder que tanto les excita. Ya lo decía Fernando Vivas en un artículo escrito en el 2011: “La hija mayor de Fujimori es una política de la fatalidad. Ha hecho mucho daño sosteniendo que hacía el bien. Cuando se le ocurrió, en el caliente 2000, salir a los medios a denunciar a Montesinos, no buscaba una salida democrática para el país –¡ya la estábamos consiguiendo los opositores sin su interesada ayuda!– sino una coartada para la fuga de su papá, un tiempo de gracia para que hiciera maletas y, de paso, llenara otras con los videos que, si llegamos a ver alguna vez, quizá expliquen cómo así le pudo pagar a su heredera estudios en las universidades de Boston y Columbia”. “Keiko, pasando piola y estudiando en EE.UU. mientras a su padre se le acusaba de mil fechorías, se ha presentado, sin subrayarlo, como la reserva moral del fujimorismo y, por lo tanto, su candidata natural a la presidencia en el 2011. Keiko (…) ni parece perder el sueño por el juicio de su padre mientras este cargue solo con todas las culpas”.
 
Esta señora, que vive de su apellido, y mantenida por el partido que ve en ella su única posibilidad de recuperar el poder, no solo ha heredado lo peor de su padre, sus aliados, sus asesores, su manejo turbio de las cuentas (rifas, cocteles, estudios), su tergiversación de las leyes (la virgen y el sobre que no tocó), sino que ha demostrado actuar con aquel cinismo que para los políticos es motivo de orgullo y habilidad: sabe sonreír, no pelearse, descargar responsabilidades por donde la pita es más débil, tener operadores que mueven la maquinaria mediática, empresarial a su favor con la promesa y esperanza de años provechosos para sus negocios. Dice medias verdades (errores no delitos), completas mentiras (mi padre es inocente, yo no defendí a Montesinos https://goo.gl/oA9nGb).
 
Bueno fuera que siendo mantenida por su partido, hubiera mostrado alguna vez, en estos 16 años desde que cayó la dictadura de su padre, que ella sabe hacer algo, trabajar en algo para los peruanos por los peruanos, que tiene algún tipo de experiencia para tomar tan complejas riendas de un país o siquiera vocación social que solo muestra cada 5 años. Pero Keiko Fujimori solo se ha dedicado a navegar por la vida a costa de otros. Y quienes la rodean son la pesadilla hecha realidad, las mismas, mañas, artimañas, voluntad de impunidad, torcedura de ley (caso dádivas y Factor K) para llegar a su ambicioso objetivo.
 
Los conocemos bien y como dice César Hildebrandt en su semanario, hay que odiar a los ladrones del tesoro público (6 mil millones robados por el fujimorismo http://goo.gl/oSjQSc y destrozo de la economía http://goo.gl/2MlNBE) y a quienes “ofendieron al país ensuciando sus instituciones” porque ese odio es un “deslinde permanente”. Dice el buen César que “odiar a quienes quieren convertir al Perú, otra vez, en un país de siervos, revela salud mental, carácter, ciudadanía. Odiar no significa lanzar piedras ni amenazar con matar al adversario. El odio civilizado contra quienes no respetan los cánones de la democracia es un mecanismo de defensa amparado por la Constitución.”
 
¿Por qué los fujimoristas se quejan de ese odio, ese repudio y nos tildan de intolerantes? “A los fujimoristas les asusta el odio y el desprecio que producen. Llaman intolerantes a todos aquellos que les recuerdan, en la tribuna o en la calle, quiénes son, qué encarnan, qué harán. Esperan gobernar. Esperan despertar el fantasma del terrorismo –así sea con atentados pensados por algún grupo parecido a los Colina– para dictar medidas de emergencia.”
 
Somos muchos los que pensamos que la vuelta del fujimorismo no debe suceder, que es en defensa al país, a la democracia, al Estado de derecho que tenemos la obligación cívica, patriota y moral de odiar aquello que destila pus para nuestro país. Tal como lo pone Hildebrandt: “El fujimorismo está condenado a ser lo que es. En sus raíces está la violencia y el desdén por los modales democráticos. Contra eso se yergue el odio que puede salvarnos.” Nos vemos el 5 de abril en las calles, marcha nacional. Alertas porque el fujimorismo intentará que las marchas se tornen violentas. Rendirse, jamás.

EL SÍNDROME COLONIAL DE LOS PERUANOS

¿Qué es el síndrome colonial y quiénes lo padecen en el Perú?




¿Qué es el síndrome colonial y quiénes lo padecen en el Perú?

PABLO NAJARRO CARNERO

Durante mucho tiempo, en mis disquisiciones sobre el por qué de las asimetrías en el pensamiento político social en nuestra sociedad, y me refiero a los ciudadanos de a pie, incluyendo también en mis cavilaciones a los que se pueden considerar cultos de alguna manera, he llegado a la conclusión que en general, los peruanos, me excluyo, por lo que expondré ut infra, después, que padecemos de un síndrome al que he venido a llamar “síndrome colonial”. Y si la cosa es hablar de los peruanos, aquí, por sentimiento me incluyo, haré un recuento sucinto de los hechos históricos que me llevan a proponer esta hipótesis de estudio.

Allá, por noviembre del 1532, cuando las huestes españolas se toparon con formaciones incas, podemos decir que se da el encuentro de dos culturas; una organizada y socialista, la otra ávida de riqueza e inhumana. No éramos un ejemplo de vida social, de derechos humanos, pero era la época y el contexto. Con la captura de Atahualpa aparece por vez primera en la historia proto peruana, el sentimiento de venganza en la que no importa unirse al enemigo o invasor con tal de recuperar derechos.

Pasada la lucha fratricida entre Huáscar y Atahualpa, vencedor el último, abandona la capital imperial pero previamente aniquila todo rastro sanguíneo del cuzqueño. Asestada la ignominia, los rezagos parentales de Huáscar buscan recuperar su poder perdido. Recurren al conquistador ofreciéndole ayuda, para en su ingenuidad, reponer en el poder a uno de sangre real cuzqueña. El español matrero se da cuenta de las ventajas que supone este pedido. Con una soldadesca mínima no podría sostener una lucha, una conquista. Acepta el ofrecimiento. Debemos saber, que a esta propuesta se unen al grueso del ejército español pueblos que habían sido súbditos a la buena y a la mala del imperio inca, que con la llegada de los peninsulares, pensaron, también ingenuamente, que aliándosele tendrían una salida al yugo tawantinsuyano. Aquí tenemos un primer momento de subyugación voluntaria a un nuevo poder. Aliarse quizá por necesidad o por interés, tan humano como la historia misma. ¿Cómo entender esto?

¿Qué es el síndrome colonial y quiénes lo padecen en el Perú?

MOTIVO ECONÓMICO.
 
La independencia, como pocos saben, no fue el ideal libertario como reacción ante la conquista que destruyó la identidad incásica. No fue un cansarse o reconocer el abuso del que fuimos objeto. La independencia tuvo un motivo económico. El modelo monárquico virreinal era extractivista, explotador, dejaba poco margen de ganancia dineraria a los criollos y españoles. Más sufrían los criollos que los mismos españoles, que en el limbo de su identidad, no podían acceder a los beneficios que significaba haber nacido en la península.

El ibérico tenía beneficios en los cargos políticos y económicos, incluso religiosos. Al criollo, al hijo de español, solo le quedaba lo que el poder dinástico y de linaje le dejaba. En lo económico podía ganar, pero debía pagar los quintos reales, los impuestos que para él tenían otro precio. El español no pagaba, el criollo sí. Incluso, no pocos incásicos quisieron, vía económica o legal, hacerse de los beneficios españoles. Las luchas de Túpac Amaru II y de muchos otros buscaron ese reconocimiento que les significaba poder acceder, por ejemplo, a una educación en los colegios para descendientes de incas. Una manera de recoger las hilachas del poder. Ser parte del poder. Algunos lograron ser parte de la milicia española por esa vía. Es el caso de Mateo García Pumacahua que llegó a obtener el grado militar de Brigadier; en su momento fue persecutor de Túpac Amaru II. El motivo genuino de la independencia fue entonces, económico, no querer pagar impuestos a la corona española. La constitución de Cádiz (1812), allá en España, con sentido liberal, abrió la puerta a los criollos americanos a sentirse con derechos a un mejor status económico. Abolida la susodicha constitución con el retorno a la monarquía de Fernando VII, las cosas volvieron a fojas cero.

Necesario el preámbulo para explicar un segundo momento de subyugación.
Si bien el deseo emancipador era más político y económico que de identidad, aunque se usó el concepto, hubo muchos que no quisieron dejar de sentirse vasallos, no quisieron sentirse autárquicos, libres. Quisieron seguir siendo parte de una establishment que daba el prestigio de tener como líder no a un hombre, sino a un rey, con lo divino que esto supone. Otros quisieron un nuevo modelo social autónomo. Fueron pocos y su lucha costó mucho. Otros ya habían avanzado en el modelo autónomo y libre como Argentina, Chile, Colombia y Venezuela. Justamente desde esas tierras viene el apoyo a la causa independentista. Pero muchos no quisieron esa independencia. Intelectuales, blasonados, religiosos y criollos incluso, se resistieron a este nuevo modo de vivir que suponía mejor distribución de la riqueza, que las ganancias quedaran en estas tierras, una mejor justicia social. Pero muchos, ya más americanos que españoles, incluso con sangre andina en sus venas, quisieron seguir siendo parte de una monarquía absolutista.

Se logró la independencia, pero el arreglo final en la capitulación de Ayacucho, post batalla, dejo a los blasonados y españoles que quisieran quedarse en el Perú, como dueños de sus tierras. Así. Vean como quedó la susodicha acta firmada por Canterac a nombre del Virrey La Serna y de España. Decía que: La capitulación (es) únicamente del ejército bajo su mando, la permanencia (de tropa) realista en el Callao y el nacimiento de Perú a la vida independiente, con una deuda económica a los países que contribuyeron militarmente a su independencia (Argentina, Chile, Colombia y Venezuela). Que, (se haría) la entrega de las plazas realistas a las autoridades peruanas. Que, (aceptamos) el reconocimiento peruano de la deuda que las guerras independentistas generaron en España. (o sea debíamos pagarles por los gastos que ellos hicieron para mantener la monarquía). Que, El (nuevo) estado peruano cubriría los gastos del retorno (A España) de los españoles (que quisieran irse). Bien decía el cojo Larriva (1) que “Cuando de España, las trabas en Ayacucho rompimos, otra cosa más no hicimos que cambiar mocos por babas. Nuestras provincias esclavas quedaron de otra Nación. Mudamos de condición, pero sólo fue pasando del poder de Don Fernando al poder de Don Simón”. La asimetría continuó. Nada cambio. ¿Cómo entender esto?

Una anotación más, y puedo citar más. En la infausta guerra contra los capitales ingleses, léase con Chile, allí también hubo hombres que optaron por apoyar al usurpador. Les dieron sus dadivas, respetaron sus posesiones de casa y terrenos, pero a cambio ofrecieron la cabeza de quienes luchaban en resistencia heroica frente al invasor chileno. Es el caso del presidente durante la guerra Miguel Iglesias Pino de Arce. Este innombrable organizaba aparentes conversaciones con el mariscal Andrés A. Cáceres para ganar a los chilenos, pero la realidad, y hoy hay testimonios escritos de su felonía, lo que buscaba era que Cáceres se acercará a Lima para que fuese capturado y eliminar así la resistencia que hacía con la campaña de La Breña. Este indigno al terminar su vida política se fue del país y huyó a España, si a España. Regresó al Perú siendo elegido Senador ¡estando en España!. ¡Cómo entender esto?

¿Qué es el síndrome colonial y quiénes lo padecen en el Perú?

PERO LAS COSAS NO HAN CAMBIADO
 
Hoy en pleno siglo XXI, nuestro Perú se siente “independiente”, se siente adulto, autónomo. Pero las cosas no han cambiado, seguimos con el mismo síndrome colonial, respeto la palabra acuñada en un huayno por Manuelcha Prado. Es verdad que de lo que sufrimos es un síndrome (2) colonial. Aquí se da una lucha, de pocos como siempre, por salir de un sistema colonial, o llamémosle neoliberal. Un sistema que ahoga, mata y asfixia al más pobre. Pero igual que siempre, el pobre, el afectado, el que se chupa toda la miseria del explotador, él sufrió en carne propia el robo, la violación, la violencia, elegirá al candidato o pensamiento político que lo mata. “Síndrome de Estocolmo” (3), es el colmo. Preguntaba líneas arriba ¿Cómo entender esto?, retruco, síndrome colonial.

El síndrome se extiende a nuestra vida diaria. El peruano de hoy se siente peruano, se sabe peruano, pero actúa como un paria, como un bastardo en su propia tierra. Ni se da cuenta de su realidad. Cada día come y bebe lo que su explotador le da a tragos largos. Come TV basura. Cada día se intoxica con las noticias que le muestran muerte y violencia, se vuelve violento y los que gobiernan y los expertos “no se explican” el porqué de tanta violencia. La saben, ellos la producen, ellos la quieren. Los que la ven también la quieren. El sistema funciona a la perfección. Ha logrado – el sistema – procrear una generación neutra en su pensar y sentir. Una generación que no se siente parte de una sociedad, una generación que no sabe, peor aún, no le interesa la misma sociedad. Vegeta al ritmo de las olas mefíticas y es feliz. Le pueden preguntar sobre un terrorista o peor aún, sobre un corrupto, le pueden mostrar su foto y este clon social del sistema dirá que es un héroe. Así estamos en nuestro Perú. Y esto seguirá. El sistema tiene varios candidatos que seguirán el modelo, el sistema. Siendo las cosas así, este síndrome colonial, es fácil entender que haya gente que ame al aprismo. Es fácil entender que haya gente que diga sin vergüenza que es fujimorista. Es fácil entender que haya gente que prefiera al gringo. El síndrome colonial.

Pero es verdad que también hay gente que no hemos caído en el sistema, que no sufrimos del síndrome. Que queremos de verdad un cambio. Queremos ver cómo hacemos para despertar de ese letargo hipnótico, de ese marasmo en que vive mucha gente. Casi el 70% de nuestra población sufre del síndrome. Lo vemos cuando las encuestas dice que ese número está detrás de los neo colonialistas. Se sienten vasallos de sus explotadores. Es una pena. Son muchos los que no quieren cambiar o abrir los ojos. Tiene razón Hildebrandt al decir que hay una “estupidización colectiva”. ¿Qué nos queda? Seguir rezando algunos o como los profetas bíblicos, denunciando la injusticia, el abuso. Ya no vendrán en nuestro rescate y ayuda, como otrora, los argentinos ni los chilenos, ellos ya son parte del sistema. Solo quedan todavía, contaminados a medias por el síndrome, los bolivianos, los brasileños y los ecuatorianos. Pero ellos no podrán rescatarnos. En este mundo cíclico o dialectico para algunos, estaríamos en el tiempo de próceres y precursores. ¿Cuándo será de verdad la independencia?, ¿Cuándo será verdad al cantar en el himno que “somos libres”?. No perderé la fe. No es una fe religiosa, es una fe en el Perú, una fe en los peruanos, pocos quizá que sueñen en un cambio, la esperanza continua. ¿Cuántos somos? A sumar.

domingo, 7 de febrero de 2016

PERÚ: TERCER PAÍS MAS VULNERABLE A LA CORRUPCIÓN

(Des)Variaciones 2016


Claudia Cisneros
 
El Perú es el tercer país más vulnerable a la corrupción, extrapolando. La variabilidad del clima político, los fenómenos presidenciales que tenemos que soportar, el retroceso de la ética, los profundos impactos a nivel del suelo y el subsuelo de la hebra orgánica nacional. Y no por ser los limeños, ombligo de sí mismos, debemos ser ciegos ante la descomposición del órgano central del cuerpo país. Comunidades enteras obligadas a votar por los viejos animales embaucadores de siempre o por las nuevas bestias disfrazadas de hierbabuena. Hasta cuánto resistirán los estómagos con tanta gastronomía hiperprocesada, tanta mala política hiperbolizada, hiperhipócrita echándole al bofe por ser el dueño del país los próximos 5 años. ¿A dónde los nuevos pastos? ¿A dónde las aguas limpias? ¿A dónde se han ido todos los que alguna vez fueron o los que podrían ser? Estamos inundados, huaycos de extrema pobreza ética; mientras yo escribo y tú lees, Acuña seguirá mintiendo con alevosía, Guzmán contradiciéndose con esmero y los viejos embaucadores de siempre, García y el nuevo-mismo fujimorismo de Keiko, aferrándose a sus viejas prácticas, disfrazándolas de sonrisas, trajes típicos y discursos calculados con la ambición única de hacerse del poder de una nación que prometen volvernos a dejar en varias formas de ruina. 
 
El Perú es el primer país más vulnerable a los carroñeros nacionales y extranjeros (Kuczynski), me cito para no plagiarme. Unas llegan de México chorreando sangre indígena de Bagua desde hace 7 años (Mercedes Aráoz), otros vuelven de la cripta y de sus propias encriptadas mentiras (Toledo). Hay los carroñeros, enormes ombligos de sí mismos (García) que exudan angurria y desprecio desde la cuenca misma de sus entrañas corrompidas, torrentes tóxicos de aguas servidas que violentan el suelo y subsuelo geo-social a través de una red oscura de drenajes y pendientes que atraviesan todo el sistema judicial, que devuelve sus armas a la escoria del penal, narcos y asaltantes engordando en su camal, animales que se comen a otros animales, a los de buen vivir. Carroñero mayor, desde su hiperinflación, masacre penal, masacre nativa, masacre colosal. Toda una vida de mal arado para cosecharnos, desprevenidos. 
 
Pero hay los carroñeros estacionales, no les gusta trabajar, aparecen cada 5 años a reclamar víctimas de su legado (Keiko). Sonrisa educada en el campo (de concentración) de su padre. Esconde mueca atravesada en el paraje desértico donde los muertos que “menos-mataron” están apilados para siempre y sin descanso por la permanente negación de la verdad del cambio climático y de los delitos que pudren a su imagen y semejanza en la Diroes.
 
El Perú ya no soporta los dos grados de elevación de temperatura pronosticados. El agujero en la capa de ozono y en la chalina verde de Villarán sufre de estrés hídrico pos-traumático con aridez ética debido a la urrestización defensiva de las barreras de derechos y los diques implosionados por el asesinato al periodista Bustíos. Nos ahogan los gases de efecto invernadero de los establos de ganado plagiado: Anel Townsend, Marisol Espinoza, Iberico, Lay y Beatriz Merino (otra vez mostrando los dientes blancos al capital, como cuando traicionó a los nativos desde su puesto con aire acondicionado en la Sociedad de Hidrocarburos, colosal cuerpo de emisiones contaminantes de CO2 y lobbies de políticas metano, lluvia ácida para el desarrollo nacional.)
 
Prevención y mitigación es la única solución: “Según Rodríguez et al. (2001) los patrones de conectividad en las cuencas que corresponden al capitalismo puro (cada uno por sí mismo) y al socialismo puro (todos iguales) son deficientes en el uso de energía; el sistema óptimo integra la heterogeneidad local con un orden igualitario”, John Earls, físico y antropólogo peruano. En abril cae el diluvio.

viernes, 22 de enero de 2016

TREN BIOCEÁNICO BRASIL - PERÚ

Los intentos de Europa por montarse al tren bioceánico que China quiere construir entre Brasil y el Perú


 
   
Tren en Alemania

Image copyright EPA Image caption 
La más reciente propuesta involucra a la empresa estatal ferroviaria alemana (foto de archivo).

La idea de un ferrocarril bioceánico sudamericano que cruce desde el Atlántico, en Brasil, hasta el Pacífico, en el Perú, encendió la imaginación de muchos en el continente cuando fue propuesta hace unos años.
El gobierno chino lleva tiempo promocionando su apoyo al proyecto.
Pero ahora Europa también busca subirse al tren.
    
Y el miércoles pasado una delegación oficial del gobierno alemán se reunió con el presidente boliviano Evo Morales para discutir la posibilidad de una participación alemana y suiza en el proyecto.

Propuesta alemana

El Secretario de Estado del Ministerio de Transporte e Infraestructura Digital de Alemania, Rainer Bomba así como veinte representantes más de las esferas económicas europeas estuvieron en la nación sudamericana.
Estacion de tren de Sao Paulo)
Image caption La red ferroviaria brasileña está en expansión. (foto de archivo). 

"Muchas empresas germanas medianas, así como la multinacional Siemens y la principal empresa ferroviaria alemana, Deutsche Bahn, buscan ser parte del Corredor Ferroviario Bioceánico Central", dijo Judith Eckert, de la Asociación Empresarial para América Latina (LAV, por sus siglas en alemán), según declaraciones recogidas por el medio estatal alemán Deutsche Welle.

Y otros medios informaron que entre las empresas interesadas está también la suiza Molinari.

La propuesta europea abarcaría la construcción de la infraestructura, así como la venta y mantenimiento de las locomotoras y demás material.

El proyecto tiene dimensiones épicas. Se estima que su costo podría ascender a US$10.000 millones.
Y, de concretarse, atravesaría un verdadero campo minado de controversias ambientales, pues cruzaría por la sensible región amazónica.

Pero además también está el tema de las sensibilidades nacionales.

¿Por Bolivia?

Tren
Image caption La inversión ferroviaria facilitaría el comercio internacional (foto de archivo). 

Efectivamente, una de las versiones del proyecto no incluye a Bolivia, sino que propone un trazado directo entre el Perú y Brasil.

Y eso ya desató una polémica entre peruanos y bolivianos en el pasado.

"No sé si el Perú nos hace una jugada sucia", comentó Evo Morales en octubre de 2014, cuando también sostuvo que el proyecto sería "más corto, más barato" si atravesara Bolivia.

Sin embargo el presidente peruano Ollanta Humala descartó esta posibilidad poco después, en noviembre de 2014, al comentar un acuerdo con China para iniciar los estudios del proyecto.

El tren pasará "por el norte del Perú, por razones de interés nacional", afirmó entonces Humala.

Trayecto
Image copyright BBC World Service Image caption 

Una propuesta anterior del proyecto contemplaba una ruta que no pasaba por Bolivia. Independiente de la controversia anterior, las autoridades alemanas están cortejando la participación de Bolivia en el proyecto.
En la reunión del pasado miércoles, el funcionario alemán Bomba se refirió a Bolivia como un "jaguar fuerte".

Y, según reseñó la prensa boliviana, ya se trabaja en la conformación de una comisión técnica binacional para afinar la propuesta.

Sueño o pesadilla

Inicialmente, la propuesta de este tren que cruzaría el corazón del continente estuvo asociada con China.
Evo Morales
Image copyright AFP Image caption

Bolivia ha adelantado conversaciones con funcionarios europeos sobre la iniciativa. En mayo de 2015, el primer ministro chino Li Keqiang recorrió la región buscando acuerdos sobre la iniciativa.

Para China, el tren representa la posibilidad de un vínculo más directo para que las materias primas que importa de Brasil lleguen al Pacífico y de ahí a Asia, en vez de tener que dar la larga vuelta marítima por el Cabo de Hornos.

Y además es un engranaje clave en la estrategia de expandir su influencia diplomática en la región.

"Sería un trofeo y una pieza clave de toda la relación, si sale bien", dijo Kevin Gallagher, profesor de la Universidad de Boston y autor de estudios sobre el vínculo China-América Latina.

"Todo el proyecto es una gran promesa, pero debe hacerse bien o se puede volver una pesadilla",

Idea popular

Lo mismo, por supuesto, se aplicaría al proyecto alternativo que están proponiendo los empresarios europeos.

Por el momento, las naciones sudamericanas involucradas en la iniciativa pueden reconfortarse con la idea de tener a varios pretendientes detrás de la posibilidad de financiar y construir la que sería una de las grandes obras de infraestructura en la historia del continente.

Nadie sabe si el ferrocarril transoceánico finalmente podrá superar las barreras políticas, ambientales, técnicas y económicas que se interponen a su realización.

Pero lo cierto es que cada vez más países se interesan en intentarlo.

domingo, 17 de enero de 2016

NO ME GUSTA JULIO GUZMÁN


Julio Guzmán

Nunca he entrevistado al candidato presidencial Julio Guzmán. No lo conozco, Nunca lo había visto hasta que apareció en escena proclamándose el outsider. Lo que supimos luego de él, es lo que me permite escribir esta columna, a pedido de sus “fanáticos”.

No me gusta:
 
1. No me gustan sus supuestos fanáticos. ¿Decenas de personas escribiendo lo mismo? Tengo 6 años en Twitter y un millón y medio de seguidores, del total de tres millones que hay en el Perú. Con los años te das cuenta de lo que es espontáneo y de lo que es armado. Estos supuestos fanáticos son todos cortados con la misma tijerita. Educaditos, breves, suplicantes. El pedido es siempre el mismo. Hay otros candidatos, nos gustaría que hablara de él, póngale atención. Me persiguen, en Twitter, en los comentarios a cualquier otro tema en mi página profesional en Facebook o en este mismo blog. Hartan. Y mienten. No me dan buena espina. Y los bloqueo. No me gustan ni los trolls, ni las portátiles, ni siquiera las finas. Solo por ellos mi primera impresión de Guzmán es pésima.

2. No confío en una persona que se mira al espejo antes de ir al trabajo y dice en voz alta que será Presidente del Perú en las próximas elecciones. Rarísimo. Sin carrera política, sin siquiera haber postulado – no digo ganado – a un cargo de elección popular. Así nomás, ¿de la nada? Guzmán ha sido funcionario público. Conozco cientos de funcionarios de diversas administraciones con más experiencia y mejor desempeño. A ninguno se le ocurrió que podría, en un solo salto, llegar a la Presidencia de la República.

3. No me gustan los candidatos de laboratorio, por más brillante sea el laboratorio. Guzmán es una creación de Macroconsult. La prestigiosa firma de consultoría económica le da todo su soporte (suerte que todo candidato quisiera tener) y Drago Kisic le ha regalado la inscripción. No hay partido, no hay cuadros, no hay militancia. No hay institucionalidad alguna, ni deseo de crearla. O de no sacarle la vuelta a la norma. Kisic salvó la valla electoral porque fue en alianza, primero en Unidad Nacional con el PPC y Solidaridad Nacional el 2006 y luego con Solidaridad Nacional el 2011. No saco ni un solo candidato al Congreso en las últimas elecciones ¿Tiene vigencia real más allá del cambio de membretes? Ninguna.

4. No me gusta que Guzmán pretenda ser una versión más joven y clase mediera de PPK. Si no te gusta el original ¿por qué vas a votar por la copia? Y a la inversa, si te gusta el original, no te vas a ir por el clon.

5. No me gusta que no sepamos de dónde sale la plata. Y mal de muchos, consuelo de tontos. Si te presentas como la novedad, como el “outsider” se diferente en algo. Y en algo sustancial. ¿De dónde el muchacho de 12 hermanos que estudio a punta de becas va a tener para montar un aparato de redes sociales tan pesado (en las diversas acepciones del término)? Salvo que su lista de aspirantes al Congreso – desconocida aún- sea la gallina de los huevos de oro, no veo cómo funciona económicamente. Y ante la duda, abstente.

6. No me gusta el discurso. Liberal, pero conservador. Supuestamente de izquierda, pero de derecha por los cuatro costados. Generalidades.“Nuestras propuestas” son las mismas propuestas, en matices más o matices menos, que las de los punteros.
Por Rosa María Palacios

viernes, 8 de enero de 2016

PERÚ: LOS PARTIDOS POLÍTICOS NO SON INSTITUCIONES

 Por Rosa Maria Palacios

No se puede afirmar que una persona es una institución. Puede tener su representación temporal pero la voluntad de uno no sustituye la voluntad colectiva, ni la historia, ni la tradición. Pedro Cotillo no es San Marcos. Luis Fernando Figari no es la Iglesia Católica. Donald Trump no es el Partido Republicano. Podría seguir pero creo que la diferencia es clara. Formar parte de una institución y, a veces, hasta representarla, no convierte a la persona en la institución ni a la institución en la persona.

Los partidos políticos peruanos deberían ser instituciones. No lo son. Son membretes, franquicias adquiridas con firmas o sucesivas reelecciones en alianza avaladas por la ley, ante el JNE. Los partidos que lo fueron, como el Apra, el PPC o AP, cada día que pasa se aproximan más a un club de amigos, a una facción, más que a una verdadera institución.

En las instituciones, hay liderazgos, pero el poder es temporal. En las instituciones, hay decisiones colectivas, formándose una voluntad autónoma de la de los miembros que la conforman En las instituciones hay reglas. Pactos que rigen la vida institucional, cuyo incumplimiento genera sanción y rechazo. En las instituciones hay, cuando corresponde, jerarquías previamente pactadas, que dependen del mérito, antigüedad, voluntad de pertenencia o compromiso. 

En los partidos políticos peruanos los candidatos-caudillos son perpetuos, la voluntad del líder se impone sin ninguna democracia interna –por más pantomimas que se monten–, las reglas se rompen en cada paso y las jerarquías no existen o se desprecian. Así las cosas, no sorprende que no tengan militancia, sino clientela. Tampoco bases, sino empleados remunerados. Y mucho menos cohesión o lealtad en torno a un ideal.

Sin partidos políticos, no hay democracia. Sin competencia, no hay elección. Mucho de lo que veremos este verano nos puede llevar a cuestionar hasta cuándo este modelo de democracia sin partidos y elecciones sin competencia justa, puede durar y hacia adónde iremos. Nadie lo sabe y a los candidatos parece importarles poco.

¿Sorprende que los anuncios más importantes en estos días sean “quién va con quién”? No. No debe sorprender porque a falta de partidos, cada grupo tiene que jalar personas, “caras”, que tengan una trayectoria personal, básicamente de honestidad. Y ese juego de las sillas se repite imparable desde el 2001. Hay, por cierto, un doble juego. El que busca y el que quiere que lo busquen. Entre diciembre y enero se conoce alguna proyección de los candidatos presidenciales –que jalarán la lista parlamentaria el 10 de abri – y ahí buscan colocarse las “figuras”. A su vez, el líder político necesita de ellas para hacer menos notoria su orfandad de militantes, bases o ideas. Es un win-win. Y la ley no solo no lo prohíbe, ¡lo fomenta!

¿Cómo así? Para hacerlo sencillo, en la práctica no se necesita militar en un partido para postular por él. Él que sacrificó 5, 10 o más años de su vida puede ser desplazado por cualquiera. El 25% de la lista parlamentaria es designada –así, a dedo– por la cúpula, es decir, por el dueño de la franquicia.
El 75% de la lista debe ser elegida en elecciones internas. Pero, ¿quién postula en esa interna? Puede ser cualquiera. El único requisito es que no esté inscrito en otro partido. Hay que agregar que esas “internas” son cualquier cosa. Los delegados son conminados a votar a cambio de otras prebendas o de sus propias postulaciones.

Los pocos que han tratado de llevar a cabo elecciones de “un militante, un voto”, no han tenido ni padrones actualizados, ni voluntad de tenerlos. Aunque a muchos sorprenda, ahora podrán entender porqué figuras representativas del fujimorismo como Martha Chávez o Luisa María Cuculiza nunca han sido militantes de Fuerza Popular. No lo requerían.

¿Figuras más buscadas en estos días? Mujeres maltratadas políticamente. Las mujeres en política son un activo. Primero, hay pocas interesadas y es necesario cubrir la cuota. Segundo, la percepción pública es que las mujeres son más honradas. Tercero, suelen ser más maltratadas políticamente que los hombres y cuarto, 50% de la población electoral es femenina. Si se fijan, todos los anuncios –incluidos los más chocantes– involucran a mujeres.

Vamos con una breve lista: Acuña lleva a Anel Townsend y a Marisol Espinoza (descontando a Beatriz Merino que se hará cargo de sus negocios universitarios), Alan García lleva a Lourdes Flores, PPK a Mercedes Aráoz y Daniel Urreti a Susana Villarán. Acuña ha reclutado bien, pero el premio se lo lleva Alan García. Poner a tu lado a una mujer honesta a la que golpeaste sin “medida ni clemencia” merece palmas, compañeros.

De los punteros parece que Toledo ya no recluta a nadie, más bien pierde figuras día a día. Y el reclutamiento de Keiko Fujimori va flojo. Si botas a figuras históricas no puedes salir a la semana siguiente presentando al muy respetable General y Congresista Octavio Salazar en tu “dream team” de seguridad. ¿El General que quiso montar un psicosocial con el cuento de los pishtacos es su solución? No, pues.

La pobre Keiko sudaba en unos planos cerradísimos –yo creía que por maldad, pero me dicen que había poca gente en San Juan de Lurigancho– y mezclaba a un incómodo General Miyashiro, héroe en la captura de Abimael Guzmán, con unos pishtacos cualesquiera. Tan mal asesorada no puede andar la candidata número uno.

Terminemos como empezamos. Yo no creo que el fujimorismo sea Keiko Fujimori. Creo que es Alberto Fujimori. PPK, Acuña y Toledo son ellos mismos y punto. No hay institución detrás. Pero el Apra merecía un mejor destino que ser Alan García. Y eso depende solo de sus compañeros, porque ellos son los que se lo han permitido.