viernes, 30 de julio de 2010

EXHIBIENDO EL CUERPO DEL DELITO

Con su desvergonzada actitud de irrefrenable figuretismo y obsesionado por su cada vez menos satisfecha hambre de popularidad, García no vaciló en utilizar a su pequeño hijo bastardo, Dantón, tanto en el Congreso, como en la Parada Militar, para despertar en la población poco educada un sentimiento de compasión y afecto hacia su persona. Pero la gente - por más humilde que sea- no es tonta y notó rápidamente que la presencia del inocente Dantón había sido ordenada y preparada para disimular y tapar la clamorosa ausencia de Pilar Nores de todas estas ceremonias. ¿Qué culpa habrá cometido este infante para ser usado como un maniquí - vestido como un viejo y más aburrido que cualquier oyente del discurso de García- , solo para satisfacer el ego de su progenitor ?
Triste destino el de Federico Dantón, que desde tan tierna edad se ve obligado a asistir a eventos de viejos polìticos y saludar a embajadores y funcionarios, cuando debería estar jugando con niños de su edad y gozando de su infancia, para desarrollar normalmente su personalidad. . ¿Qué pensará cuando sea adulto y se entere cómo su padre, lejos de avergonzarse y criarlo en privado, lo exhibía con descaro como si fuera un trofeo por su gran "hazaña" adulterina ?

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